martes, 30 de abril de 2013

EL EJIDO DE LA CRUZ DE HUANACAXTLE, UNA HISTORIA DE CORRUPCIÓN, ABUSOS, BLANQUEO DE CAPITALES Y NUEVOS MILLONARIOS


En su ambición por vender tierras ajenas, el presidente del comisariado ejidal, Gabino Jiménez Bernal no sólo se involucró en un fraude contra los ejidatarios por la indemnización de la carretera a Punta Mita, sino que revendió un amplio terreno a un empresario que podría estar ligado a Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Por Jorge Olmos Contreras

La Cruz de Huanacaxtle se ha con vertido en tierra de oportunistas, ladrones, inversionistas abusivos y en escondite de narcotraficantes y el blanqueo de capitales, un paraíso de corrupción exacerbada por alcaldes y gobernadores que a su paso por estos lugares han dejado su huella indeleble en las millonarias inversiones que se han realizado en varios desarrollos turísticos y, también el rastro de abusos y fraudes contra los ejidatarios que han sido timados una y otra vez por abogados sin escrúpulos y por gente como Gabino Jiménez Bernal, cuya ambición lo ha llevado a negociar con presuntos personeros de poderosos narcotraficantes.

Uno de los que llegó a la Cruz de Huanacaxtle en el año 2007 sin un peso en la bolsa y que ahora es un millonario abogado, es José Ramón Cuevas Martínez, mejor conocido como “Pepe Cuevas”, un vallartense que en la década de los 90 no tenía dinero ni para pagar el camión urbano y que vivía a la sombra de sus hermanos y cuñados políticos, como el actual regidor panista, Humberto Muñoz Vargas, quien está casado con su hermana Silvia.

Pero de la pobreza y andar litigando casos pequeños y cobrando letras de deudores en Puerto Vallarta, Pepe Cuevas dio un salto cuántico cuando uno de sus primos –actual proyectista del Tribunal Agrario de Nayarit—Roberto Flores Martínez, lo invitó a que se hiciera ejidatario de La Cruz de Huanacaxtle, lo cual hizo al supuestamente comprar unos derechos ejidales y organizar una asamblea espuria donde fue reconocido como tal en el año 2007.

No tardaría mucho para que Pepe Cuevas, al ver la mina de oro que tenía frente a sus ojos, hiciera ligas con algunos ejidatarios y los convenciera de lo que podían hacer. “Muchos millones de pesos”, les decía, si lo hacían presidente del comisariado ejidal, lo cual efectivamente ocurrió.

Para esto, los apapachaba, les organizaba fiestas y hasta les traía el Mariachi Vargas de Tecalitlán para que vieran que el ejido daba para eso y mucho más.

PRESIDENTE ESPURIO

Sin embargo, su nombramiento fue invalidado mediante un juicio, según el expediente 109/2009 que promovió la ejidataria María del Carmen Gutiérrez Díaz y otros, quienes acreditaron que Pepe Cuevas no podía ser electo presidente del ejido el 16 de agosto del año 2007, porque no cumplía el requisito estipulado en el artículo de la Ley Agraria, que indica que para ser miembro del Comisariado Ejidal o del Consejo de Vigilancia, el interesado debe ser ejidatario del núcleo de población y haber trabajado en el ejido durante los últimos seis meses, y el señor Cuevas fue ungido como ejidatario apenas el seis de mayo de ese mismo año.

Fue la magistrada del Tribunal Unitario Agrario, Alejandrina Gámez Rey, quien declaró nula el acta de elección de los órganos de representación del ejido de la Cruz de Huanacaxtle, es decir, le dieron palo a Pepe Cuevas y a su primo, Roberto Flores Martínez, quien pretendía ser el secretario del comisariado ejidal, sin reunir los requisitos para ello, pues además trabaja como proyectista del Tribunal Agrario de Nayarit.

Pero luego se ampararon y aunque perdieron el juicio en agosto del 2012, se siguieron ostentando como dirigentes del ejido y durante los últimos cinco años, hicieron todo tipo de ventas, convenios y cobros lesivos al interés ejidal, sin que ninguna autoridad interviniera para impedir semejante atropello y como vieron tierra fértil para sus andanzas, se pasaron la estafeta de la presidencia del comisariado ejidal primo tras primo y en asambleas espurias –que no tienen efecto legal ni jurídico alguno—también nombraron como “representante legal” del núcleo ejidal a su tío y regidor municipal, Francisco Martínez Robles.

TAMBIEN EL PRIMO

El colmo fue que se haya nombrado como presidente del comisariado ejidal --luego de que pepe Cuevas estuvo al frente tres años en forma ilegal--, a su primo, Roberto Flores Martínez, ya que no sólo no es ejidatario, sin o que además es funcionario del Tribunal Agrario de Nayarit, es decir, otro presidente espurio.

Más tarde, el cinco de octubre del 2012, le pasaron la estafeta a Gabino Jiménez Bernal, el actual presidente del comisariado ejidal, en una asamblea ordinaria, pero con la gravedad de que impusieron como suplente al tío, Álvaro Francisco Martínez Robles y en el comité de vigilancia a Pepe Cuevas, no obstante a que ya habían sido desconocidos por el Tribunal.

Así las cosas, y una vez apoderado del ejido,  Pepe Cuevas comenzó a tejer una serie de panes y proyectos para vender tierras y cobrar el “derecho al tanto” a empresas que construyeron desarrollos turísticos  a lo largo y ancho de La Cruz de Huanacaxtle en supuestos terrenos ejidales, entre las que se encuentran Alamar Beach, Vallarta Gardens, B Vallarta, entre otras.

Con el cuento de “proyectos productivos” para el ejido, Pepe Cuevas, dicen algunos ejidatarios inconformes, se embolsó varios millones de pesos, ya que se sabe que tan sólo la empresa Alamar Beach le habría entregado unos 50 millones de pesos por el denominado “derecho al tanto”, mientras que otros desarrollos como B Vallarta, le habría pagado en especie unos 10 terrenos a Pepe Cuevas.

El dinero obtenido y cobrado a nombre del ejido y los terrenos que le habrían entregado a Pepe Cuevas, nunca fueron reportados a los ejidatarios, que humildes y en la pobreza, han recurrido hasta el presidente Peña Nieto para que los ayude a meter a la cárcel a estos vivales, pero a la fecha sus esfuerzos has sido igual que unos gritos en el desierto, nadie los escucha.

LA CARRETERA DE LA DISCORDIA

La gota que derramó el vaso y que puso en alerta y en pie de lucha a los verdaderos ejidatarios de La Cruz de Huanacaxtle, fue la afectación de varias hectáreas por la construcción de una carretera que va de La Cruz de Huanacaxtle a Punta Mita, que ordenó hace cinco años el entonces gobernador, Ney González Sánchez, para beneficiar, dicen los ejidatarios, exclusivamente al mega desarrollo Nahui, donde el que da la cara es el empresario tapatío, Héctor Cárdenas Curiel, a quien ubican como prestanombres de Ney González, al grado de que en el proyecto está metido Roberto Mejía, cuñado del mismísimo ex gobernador.

La ambición desmedida de Pepe Cuevas, su primo Roberto Flores Martínez y su tío, ha sido tanta, que intervinieron como “autoridades del ejido” para firmar un “Convenio de Ocupación Previa de Terrenos Ejidales” con el gobierno de Nayarit para “indemnizar al ejido” por la construcción de la carretera La Cruz de Huanacaxtle-Punta Mita, que afecta sólo las parcelas de 12 de los 32 ejidatarios legalmente constituidos.

En dicho Convenio, se acuerda un pago inicial al ejido por poco más de 28 millones de pesos –de un total de 50 millones-- y en otra asamblea ilegal y con el apoyo de Gabino Jiménez, le dan una representación dizque legal al regidor Álvaro Francisco Martínez Robles (a) “Don Panchito” para cobrar este dinero que salió de las arcas del gobierno estatal en dos cheques a nombre del Ejido de la Cruz de Huanacaxtle, uno por 28 millones de pesos expedido el 15 de septiembre del 2011 y otro por tres millones 110 mil 845 pesos, el 31 de enero del 2012.

Con los cheques en sus manos, el viejo Álvaro Francisco los endosó mañosa e ilegalmente, a nombre de su hija Rosa Elena Martínez y a una tal Mara Flores, presunta familiar de su sobrino, Roberto Flores Martínez, el mismo que es funcionario del Tribunal Agrario de Nayarit.

LA RECONFIGURACION

El dinero que sólo existe en cheques y que sólo puede ser endosado a una institución de crédito para su cobro, está en poder de este supuesto representante legal del ejido, desconocido por un tribunal de distrito y, por lo tanto, mal habido desde el punto de vista legal, aunque se presume que ya los entregó a la “mesa ejidal” que preside Gabino Jiménez.

Sin embargo, para evitar entregarlo a los 12 afectados por la construcción de la carretera, entre otros a varias viudas del ejido, Pepe Cuevas, su primo Roberto y su tío Álvaro Francisco, promovieron otro acto a todas luces ilegal: Llevaron a cabo la reconfiguración del ejido para declarar todas las tierras ejidales y de uso común, pasando por encima de los derechos agrarios de sus compañeros y afectando a pequeños propietarios.

Con este argumento, el actual presidente del comisariado ejidal, Gabino Jiménez, se envalentonó cuando un reportero del diario Milenio Pacífico le preguntó su opinión sobre la manifestación que las viudas harían frente al presidente Enrique Peña Nieto en su más reciente visita a Bahía de Banderas, por este caso.

Textualmente dijo: “Aquí ni el presidente Enrique Peña Nieto tiene el poder para que decenas de ejidatarias viudas puedan recibir la indemnización por haberles expropiado sus tierras para construir una carretera”.

Afirmó tener 30 millones de pesos, pero que no los repartiría hasta que “esas revoltosas retiren las demandas y sus amparos”.

Después ya no dijo que tenía 30, sino 28 millones de pesos en un Banco, y advirtió que sólo les dará dinero a las ejidatarias “cuando retiren sus mitotes legales, pero eso sí, va a ser parejo, lo vamos a dividir entre todos, porque no son tierras ejidales, sino de uso común”.

LA TAJADA DEL PASTEL

Con esto, Gabino estaba anticipando lo que ya habían planeado Pepe Cuevas y su parentela, que al reconfigurar el ejido arbitrariamente, pretenden obtener una jugosa tajada del pastel de la millonaria indemnización, al grado de que para tener acceso a más dinero, interpusieron un amparo –aun cuando fueron desconocidos como dirigentes ejidales por la autoridad agraria y por lo tanto sus actos nulos—contra el gobierno de Nayarit, para detener las obras de la carretera a Punta Mita y así presionar al nuevo gobernador, Roberto Sandoval, para que suelte más recursos, y no sólo los 22 millones que restan del convenio original, donde quedó asentado que se pagaría un total de 50 millones por la afectación.

Muy listos, los Martínez hicieron todo lo posible para que el tío Álvaro Francisco se quedara con unas 150 hectáreas que se verán beneficiadas directamente por la nueva carretera que el gobernador Ney González mandó construir mediante endeudamiento público para beneficiar a particulares, en este caso al desarrollo turístico Nahui.

Pero las cosas están por dar un giro de 180 grados en La Cruz de Huanacaxtle, ya que Gabino Jiménez Bernal está metido en un problema mayúsculo, pues no sólo enfrenta denuncias penales por parte de ejidatarios a quienes engañó y timó al comprarles sus tierras a precios irrisorios que después revendió estratosféricamente, sino que también hizo tratos con presuntos prestanombres de poderosos narcotraficantes.

Está, por ejemplo, el caso de una mujer ejidataria a quien le compró 14 hectáreas en 48 millones de pesos y a la que sólo le pagó dos millones de pesos. Por esta acción. El hijo de esta señora, Vicente Ortega Jiménez, denunció a Gabino.

INVERSIONES PELIGROSAS

El asunto es más grave y tiene sumamente preocupado a Gabino Jiménez, ya que este presidente del comisariado ejidal no sólo sorprendió y engañó a la ejidataria Marina Ortega, sino que también burló al empresario jalisciense, José Martí –propietario de varias gasolineras en Nayarit--, a quien le habría revendido las 14 hectáreas en esa suma, 48 millones de pesos, con la promesa de entregarle los terrenos libres de problemas y con el dominio pleno a su favor.

Al parecer, José Martí tiene proyectado construir un desarrollo turístico a un lado del complejo turístico “Puerto Bahía”, donde se localizan esas 14 hectáreas.

Sin embargo, Gabino Jiménez no ha entregado cuentas claras al ejido sobre esta compra-venta y tampoco le ha entregado el dominio pleno a José Martí, de quien se dice y se rumora entre trascendidos no confirmados de los ejidatarios, podría ser un prestanombres de un poderoso narcotraficante, el más buscado del país, el Chapo, por lo que piden intervención de las autoridades federales para investigar esta transacción.

La versión podría no ser tan descabellada, toda vez que Gabino Jiménez anda prácticamente a salto de mata entre La Cruz de Huanacaxtle y Guadalajara, asustado, como que se anda escondiendo y poco se deja ver.

Otro hecho significativo en este asunto, es que en noviembre o diciembre del 2012, personas extrañas llegaron hasta la casa de Gabino Jiménez en La Cruz de Huanacaxtle, para dañar toda la fachada de su residencia con marros y picos, hechos que no trascendieron en la prensa local.

Fue una advertencia por los arreglos que trae con el crimen organizado, sueltan algunos lugareños de la zona.

Lo peor de todo, es que Gabino Jiménez ya enredó en este lío a Pepe Cuevas y si tomaron dinero sucio vía José Martí, los problemas se podrían agudizar para los Martínez y su cómplice, el presidente del comisariado ejidal.

Hasta antes de las versiones de que pudiera haber dinero del narco en la compra venta de terrenos ejidales en la Cruz, Gabino Jiménez se ufana y retaba al mismísimo presidente de la República: “A mí no me espanta eso, que venga, que me pida lo que quiera, no tengo nada de qué esconderme, ni de Peña Nieto ni del Gobierno”. (Nota: Este es un adelanto del reportaje que se publicará en la próxima edición impresa de VALLARTA UNO)

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