martes, 23 de julio de 2013

EN REUNION PRIVADA, EL MOCHILAS INSULTA AL SINDICO MUNICIPAL Y REAVIVE EL PLEITO ENTRE LOS DOS




Por Jorge Olmos Contreras

Pocos regidores del Movimiento Ciudadano lo han comentado, pero a dos semanas de ocurrido el incidente, ya se han filtrado datos con detalle sobre otro pleito intestino, encarnizado y polarizado, entre el alcalde Ramón Guerrero y el síndico, Roberto Ascencio Castillo; en hechos ocurridos durante una junta privada en la Presidencia Municipal el lunes ocho de julio, teniendo como mudo testigo de los hechos a un referí que no intervino y que sólo tomó nota, el ex priista Enrique Ibarra Pedroza, hoy flamante presidente del Consejo Político Estatal del Partido del Movimiento Ciudadano.

Quienes estuvieron en esa reunión casi secreta, a saber todos los regidores que componen la fracción mayoritaria del Ayuntamiento, es decir, los del Movimiento Ciudadano, pudieron atestiguar cómo El Mochilas se salió de sus cabales para lanzar serias acusaciones contra el síndico; señalamientos que después no pudo probar y quedar como un alcalde mentiroso, calumniador y embustero ante su propio cuerpo de ediles.

Y es que desde el viernes cinco de julio, El Mochilas convocó a sus ediles a una comida en el hotel Meliá para presentar al nuevo Director de Seguridad Pública Municipal, mayor Rogelio Hernández de la Mata; pero con toda la mala leche, no hizo extensiva la cortesía al síndico Roberto Ascencio Castillo, quien se enteró más tarde que no fue convocado a degustar los finos alimentos para darle la bienvenida al militar.

Ya en esta comida, Ramón Guerrero comenzó a quejarse de Roberto Ascencio, les gritaba a los regidores que ya no lo aguantaba, que lo quería extorsionar, que qué iban a hacer con el síndico, porque de plano, ya no soportaba más la situación.

DE TRAGEDIA GRIEGA

Quienes lo observaron, vieron a un Mochilas angustiado, que se agarraba la barbilla cada 10 segundos, que pelaba los ojos y que manoteaba y vociferaba –en una pose tan histriónica, que una tragedia griega le quedaría corta—contra el síndico ausente.

Sólo dos regidores se atrevieron a ponerle un alto al Mochilas, ellos fueron Susana Carreño y Humberto Gómez Arévalo, quienes pidieron prudencia al presidente y lo invitaron a que convocara a una reunión urgente en la Presidencia Municipal para que ahí, delante de todos y con la presencia del síndico, repitiera sus acusaciones y que además, las demostrara.

Al alcalde no le quedó de otra más que tragar camote y hacer la convocatoria a todos, incluido el síndico municipal. Pero antes, maniobró para suavizar el incendio que ya había provocado –pues los improperios contra Roberto Ascencio ya habían llegado a oídos de éste—y le pidió a Enrique Ibarra Pedroza que buscara al síndico para platicar con él y que de esta manera llegara a la junta del lunes más calmado y con la terapia política suficiente para evitar un encontronazo.

Sin embargo, se sabe que Roberto Ascencio supo captar las intenciones del Mochilas y se negó a platicar a solas con Enrique Ibarra, en su lugar, lo invitó (a Enrique Ibarra) a que asistiera en calidad de testigo a la junta privada del lunes ocho de julio en Palacio y Enrique, por supuesto, aceptó gustoso.

CON LOS ANIMOS CALDEADOS
 
Con los ánimos caldeados, la junta privada comenzó con los insultos de Ramón Guerrero contra Roberto Ascencio, a quien acusó de quererlo chantajear y le mostró a los regidores del Movimiento Ciudadano tres casos supuestamente documentados de actos de corrupción en los que participa, para su beneficio personal, Roberto Ascencio Castillo.
Uno de esos casos fue el convenio que el Ayuntamiento celebraría con la empresa Grand Ventian para negociar un pago de más de 13 millones de pesos que deberían reintegrarse al dueño de esa firma, el desarrollador inmobiliario, Elías Sacal, por cobros fiscales indebidos en administraciones pasadas.

El Mochilas juraba y perjuraba que Roberto Ascencio quería llevarse una tajada por la firma de este convenio –siete millones de pesos afirmaba-- y les pasó copia del documento a sus regidores incondicionales, comenzando por El Pitas Pelayo, pero como este edil es más burro que un asno, no leyó el papel y sólo atinó a comentar: “en efecto, aquí está tu firma Roberto”. Lo mismo hicieron Luis Munguía, Candelaria Villanueva, Doris Ponce, Oscar Ávalos, Otoniel Barragán y Guadalupe Anaya; pero cuando el documento llegó a las manos de Susana Carreño, ésta sí lo leyó y les pronunció en voz alta el contenido del mismo, para que sus compañeros se dieran cuenta de que El Mochilas estaba mintiendo y, por lo tanto, injuriando al síndico municipal.

Después se supo que en realidad los colaboradores que El Mochilas trajo de Guadalajara, fueron quienes metieron las manos para tratar de llevarse varios millones de pesos si lograban negociar con Elías Sacal la devolución del dinero mediante pagos prorrateados de impuestos y permisos municipales inmediatos y futuros.

LOS 7 MILLONES DE JUAN HERNANDEZ

Lo más grave, es que el apoderado del Grand Venetian habría comentado ante un alto funcionario municipal, que fue el procurador social, Juan Hernández, quien se había apersonado en sus oficinas en días pasados para pedirle siete millones de pesos a cambio de sacar adelante la firma del convenio.

El síndico firmó el convenio porque convenía a los intereses del Ayuntamiento, pero no sabía que Juan Hernández ya había ido a pedirle semejante cantidad al abogado del Grand Venetian; por eso cuando al Mochilas le tocaban el tema y le mostraban el avance del documento, lo soltaba como si fuera una papa caliente, y le daba instrucciones al secretario general, Antonio Pinto, para que lo viera personalmente con Roberto Ascencio.

Hay que recordar que El Mochilas no firmó el convenio porque esperaba sacar algún beneficio personal para él o para sus operadores tapatíos, pero el tiro le salió por la culata cuando Elías Sacal ordenó que se pagara el impuesto predial de este ejercicio y le pidió a su representante legal que le exigiera al Ayuntamiento la devolución de los más de 13 millones de pesos.
Lo mismo le sucedió en la junta con los regidores, el tiro le salió por la culata, no pudo demostrar sus acusaciones en contra del síndico y al final quedó como un hombre que actúa con el hígado, muy hormonal, como dijera su destituido director de participación ciudadana, Héctor Gallegos de Santiago.

LA REGIDORA QUE NUNCA DUERME

Acorralado y descubierto, Ramón Guerrero le gritó fuerte al síndico y de plano le preguntó: “¿Cuánto quieres?”, mientras Enrique Ibarra Pedroza permanecía callado, observando la escena pueblerina y tomando nota de todo lo que acontecía, como si fuera un notario.

Roberto Ascencio, abogado de profesión y acostumbrado a los pleitos jurídicos, se defendió como pudo y también puso en su lugar al Mochilas, le recordó que era un hocicón, que no tenía huevos y que era muy corrupto, según los testimonios a los que este columnista tuvo acceso.

Dicen que cuando El Mochilas escuchó las palabras de Roberto Ascencio, hizo un ademán bastante chistoso, volteó la cara hacía un lado y gritó…”¡Holaaaaaa!, como reprobando las acusaciones que le hacía el síndico. Para esto, los regidores incondicionales de Ramón estaban ya muy incómodos, mientras que Susana Carreño y Humberto Gómez Arévalo estaban asombrados por las reacciones del presidente municipal.

Empero, no todo terminó ahí, pues al Mochilas le esperaba otro desaguisado, y éste sucedió cuando Susana Carreño le preguntó al alcalde si era cierto que él le había confiado al síndico que le había dado la comisión de entrega recepción “porque esa pinche vieja ni duerme, para que se entretenga”. Al instante, saltó Roberto Ascencio para confirmar la versión. Dicen que el presidente tomaba aire y se tallaba con desesperación las quijadas al verse descubierto, que no hallaba dónde meterse.

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN

Al final a todos les quedó un amargo sabor de boca y el referí autista, Enrique Ibarra, se regresó a Guadalajara a informarle de la gravedad del asunto al líder moral del Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro Ramírez.
Como usted verá estimado lector, las apariencias engañan, por debajo de la espuma y entretelones se discute la forma en que Ramón Guerrero está gobernando Puerto Vallarta y el pleito personal que sostiene con el síndico, porque éste se ha negado a firmarle contratos que son lesivos a los intereses de la comuna y que representan verdaderos actos de corrupción y de pillaje.

La prensa y la radio pagada podrán decir que el gobierno municipal camina de maravilla, que van a buen puerto como dice su publicidad oficial, pero la realidad es otra y es muy distinta.

Por debajo del agua se están haciendo muchos, muchísimos negocios que tarde o temprano saldrán a la luz pública.

Una cosa si les podemos decir: Ramón Guerrero está llenado sus mochilas con mucho dinero de todos los vallartenses, con órdenes de trabajo (que no contratos) a constructoras, comprando a proveedores que están ligados a funcionarios como Oscar Delgado Chávez, su Director de Obras Públicas y aterrizando mega negocios como la concesión del alumbrado público.

A los empresarios de Puerto Vallarta todavía no les cae el veinte, hasta que lo sientan en sus bolsillos, igual a los ciudadanos que se dejan deslumbrar por un tinaco, unas láminas o un saco de cemento.

El tiempo no perdona, y el mismo tiempo se encargará de dejar al descubierto una inmensa corrupción del hombre que pretendía cambiar la historia de Puerto Vallarta.

INFORMACION CLASIFICADA

LOS PERDEDORES DE LA DESTITUCION DE HECTOR GALLEGOS EN PARTICIPACION CIUDADANA son Magaly Fregoso, Oscar Pérez y Héctor Briseño, quienes están que no los caliente el sol por la lección que les acaba de endilgar su jefe máximo, El Mochilas.

Les pasó como a los hijos de Gonzalo Vega en la película “Nosotros los Nobles” y es difícil que se recuperen de este duro golpe.

Pero si alguien puede presumir que salió avante, ese es Luis Munguía, quien ha sido más mesurado ante las calenturas de Magaly, Héctor Briseño y Oscar Pérez, quienes por cierto, traen tres historias que dejarán a todos perplejos y que pronto saldrán a la luz pública.

MIENTRAS TANTO, YA SE ANUNCIO QUE DIEGO FRANCO, EL SUB OFICIAL MAYOR ADMINISTRATIVO DEL AYUNTAMIENTO, un sujeto que le debe todo a Abraham González Uyeda, será el nuevo Director de Participación Ciudadana.

El nombramiento tiene jiribilla… ¿adivinen para quién?



domingo, 21 de julio de 2013

ASESINAN EN GUADALAJARA A UNO DE LOS ESCOLTAS DEL ALCALDE DE PUERTO VALLARTA; SE LLAMABA LUIS CARLOS LOYOLA




Por Jorge Olmos Contreras

Uno de los escoltas del presidente municipal de Puerto Vallarta, Ramón Guerrero Martínez, Juan Carlos Loyola Juárez, fue asesinado en la colonia “El Retiro” de Guadalajara por sujetos desconocidos. Junto al guardaespaldas, también fue ejecutado un policía estatal asignado al grupo “Sigma” de la Fiscalía General del Estado, informaron fuentes policiacas.
Los hechos ocurrieron la noche del viernes en las calles Torres Quintero y Juan José Baz, muy cerca del viejo hospital civil de Guadalajara, a las afueras de una frutería, donde la muerte sorprendió a los dos elementos policiacos.

Juan Carlos Loyola estaba asignado como escolta del alcalde de Vallarta en la Peral Tapatía, y se encargaba de la seguridad del presidente cuando El Mochilas visitaba la capital jalisciense, cosa que hace con regularidad y sobre todo los fines de semana.
En Puerto Vallarta se informó que Juan Carlos Loyola había solicitado su baja, pero que no se la dieron, por lo que seguía siendo un policía en activo de la Dirección de Seguridad Ciudadana de esta ciudad puerto.

Como antecedente, se sabe que Loyola estuvo presente en el atentado que sufrió en octubre del 2012 el primer Director de Seguridad Pública que tuvo la administración de El Mochilas, de nombre Roberto Rodríguez Preciado, mejor conocido como “Robertito”. Ese día la libró de morir, y ya antes, en 2010, sufrió un ataque a balazos cuando se desempeñaba como policía de la entonces Procuraduría de Jalisco.

Hasta el momento se desconoce si el ataque iba contra Juan Carlos Loyola o contra el elemento de la Fiscalía del Estado o contra los dos, sin embargo, es la propia Fiscalía Especial la que ya investiga el caso.

Hasta el momento, el alcalde Ramón Guerrero no ha hecho ninguna declaración sobre la ejecución de su escolta.
En Guadalajara, el periódico El Informador en su versión en línea manejó la siguiente información al respecto:
“Dos sujetos fueron asesinados la noche de este viernes en la colonia El Retiro, en Guadalajara, ambas, pertenecían a la Fiscalía General del Estado, informaron autoridades.

El crimen se registró en la calles Torres Quintero 448-A, afuera de una frutería, casi al cruce con Juan José Baz. Se recibió el reporte de una agresión con armas de fuego hacia las 23:42 horas, tras lo que arribaron elementos de la Policía de Guadalajara, quienes encontraron los cadáveres de dos hombres, uno acribillado a balazos.

Al lugar se presentó personal del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses y de la Fiscalía. Encontraron que una de las víctimas, Sergio Enrique Escobedo López, de 31 años, pertenecía al grupo Sigmas, de la Policía Estatal. Éste recibió ocho tiros dispersos en la espada y cabeza; quedó tendido boca abajo. Fue identificado por su esposa.

El otro hombre asesinado se llamaba Juan Carlos Loyola Juárez, también de 42 años, quien presentaba balazos en el cuello y en el tórax; éste era elemento activo de la Policía de Puerto Vallarta; a éste lo identificó su pareja.

Testigos relataron que los dos hombres se encontraban conviviendo en el lugar cuando llegó un par de sujetos —uno con una gorra blanca— con aspecto de pandilleros, los cuales abrieron fuego en contra de ellos sin mediar palabra. Tras consumar el crimen, huyeron con rumbo desconocido.

En el sitio se encontraron 23 casquillos de bala calibre .9 milímetros. La Fiscalía comenzó a recabar indicios para dar con los responsables”.

 

jueves, 18 de julio de 2013

POR DEUDAS ECONOMICAS "EL NENUCO" MANDA LEVANTAR AL PAPA DE "EL GORDO BERNAL" EN VALLARTA



Dos individuos se aventaron “el jale” para tratar de cobrarle una deuda a Don Hugo Bernal, un personaje ampliamente conocido en la colonia Versalles de Puerto Vallarta por ser el padre de dos no menos conocidos delincuentes que fueron ejecutados en hechos y fechas distintas, Víctor El Gordo Bernal y Álvaro Bernal. El cobrador es un sujeto que en el bajo mundo de Guadalajara conocen con el apodo de “El Nenuco”.

La tragedia ronda otra vez a la familia Bernal Romero, ya que el domingo 16 de junio pasado, dos presuntos sicarios –que al parecer actuaron por encargo—trataron de pegarle un “levantón” a Don Hugo Bernal Romero en la colonia Versalles, pero los delincuentes se equivocaron y ya se llevaban a la persona equivocada cuando les cayó la policía municipal.

El error de los presuntos pistoleros fue que no corroboraron que la persona que conducía un vehículo compacto marca Chevrolet tipo Spark no era Don Hugo Bernal, sino un amigo de éste al que le había prestado el carro.

Como que desde Guadalajara les dieron santa y seña del objetivo y les proporcionaron el domicilio de Hugo Bernal y el coche en que se movía, por lo que los bisoños malandrines le pusieron un “plantón” a la casa de don Hugo hasta que tuvieron a la vista el pequeño automóvil y se lanzaron sobre el conductor, a quien despojaron del automotor y después trataron de llevárselo secuestrado.

Una mujer de nombre Norma, fue quien hizo el reporte a la base local del Centro de Atención Regional de Emergencias (CARE), informando que por la calle Roma unos sujetos estaban subiendo a la fuerza a un vecino de nombre Hugo.

Sin embargo, cuando llegó la policía, el padre de El Gordo Bernal les contó un cuento chino, ya que les aseguró que minutos antes a él lo habían despojado del automóvil dos sujetos, que eran los mismos que habían sido detenidos por los oficiales.

Las cosas no concuerdan, ya que el reporte de la mujer era en el sentido de que dos tipos estaban subiendo por la fuerza a un vecino de nombre Hugo, pero al llegar al lugar de los hechos, los policías dijeron en su parte que encontraron un carro Spark en color plata con tres individuos en su interior y que les pidieron que descendieran del mismo.

Uno de ellos, el señor Emigdio Ornelas Sosa, les contó que los otros dos sujetos, de nombre Cristian Alejandro Cruz Gutiérrez e Iván Díaz Ponce Ángel, lo habían subido por la fuerza, que lo habían amenazado con armas de fuego y que pretendían llevárselo.

En el boletín informativo de la policía municipal se puede leer que cuando esto pasó, salió de un domicilio, de la calle Roma 257, el señor Hugo Bernal Romero, quien de inmediato les informó a los policías que minutos antes, esos dos hombres lo habían despojado de su carro.

Sin embargo, y de acuerdo con investigaciones del columnista, se supo que en realidad había una orden desde algún lugar de Guadalajara para “levantar” a don Hugo Bernal por deudas económicas, y que el cobrador es un sujeto conocido en la delincuencia de todos los niveles de la zona metropolitana de Guadalajara, como El Nenuco.

Hugo Bernal Romero ha tenido una vida de relaciones extremas con delincuentes, es administrador y dueño dicen algunos, de las famosas suites Patricia de la colonia Versalles y en algún tiempo se dedicó a despojar de departamentos a dueños y rentistas delos condominios “Paseos del Puerto” que se ubican en la esquina norte del viejo Hospital Regional.

Pero sus nexos con la delincuencia organizada crecieron cuando sus hijos se metieron a las grandes ligas de los grupos del narcotráfico.

Primero fue Álvaro Bernal quien dio el paso del no retorno al involucrarse con Los Zetas que trataron de apoderarse de la plaza de Puerto Vallarta en el 2008 y que contaron el apoyo y traición de otro gran delincuente y narcotraficante, Cristóbal Machuca, mejor conocido como “El Tobal”, ya desaparecido del mapa.

En el doble juego de quedarse con el grupo que tenía la bendición del cártel de Sinaloa o irse con Los Zetas, Álvaro Bernal prefirió a los de la última letra y se fue a vivir a Bahía de Banderas todo el tiempo en que el tristemente célebre “Chilango” tuvo su reino de terror en aquéllas tierras nayaritas.
Al disminuir el poder de Los Zetas con la ejecución de El Chilango, Álvaro Bernal tenía prohibido pisar Puerto Vallarta por jugar una traición a la célula criminal local, pero un día lo hizo y no vivió para contarlo, fue ejecutado a las afueras de su domicilio.

Molesto por el asesinato de su hermano, otro Bernal, Víctor, mejor conocido como El Gordo Bernal, se fue de Puerto Vallarta junto con su amigo de toda la vida “El Nono” y se dieron de alta en el grupo criminal “La Resistencia” en la ciudad de Guadalajara.

Vivían en un local del mercado de abastos, a veces se escondían, en otras venían a Vallarta de noche y luego se iban, pero la suerte se les acabó muy pronto, cuando un comando ubicó el lugar donde residían y fueron por ellos; los rociaron con “cuernos de chivo” y los mataron.

Después de estos tristes acontecimientos, Don Hugo Bernal, el padre, había mantenido un bajo perfil, hasta el domingo 16 de junio en que por poco no la cuenta, pues se presume que los supuestos sicarios venían por él para “darle piso” o llevarlo ante el mentado “Nenuco” para que respondiera por una vieja deuda de dinero.

Ese día, el comunicado de la policía municipal contó lo siguiente:

“Gracias a la pronta intervención de los oficiales de la Comisaría de Seguridad Ciudadana, se logró la detención de dos individuos que presuntamente llevaban privado de su libertad a un hombre y robaron el automóvil a un vecino de la colonia Díaz Ordaz.

Los detenidos dijeron llamarse CRISTIAN ALEJANDRO CRUZ GUTIÉRREZ de 20 años de edad, con domicilio en la calle Francisco Villa 25-B en la colonia Alfredo Barba en Tlaquepaque, Jalisco e IVAN DÍAZ PONCE ÁNGEL de 27 años, con domicilio en Lomas del Infante 2161 en el fraccionamiento Lomas de Atemajac, en Zapopan.

Siendo las 20:21 horas, se recibió una llamada telefónica a la Comisaría de Seguridad Ciudadana por parte de una mujer de nombre Norma informando que por la calle Roma 207, cruce con España en la colonia Díaz Ordaz, dos personas con armas de fuego estaban subiendo a la fuerza a un vecino de nombre Hugo, al que estaban metiendo en la cajuela del auto.

De inmediato se trasladaron a aquel lugar las patrullas PV-168, PV-157 y PV-167 al mando del comandante Felipe Camacho Guzmán y la PV-185 del comandante Francisco Flores Mendoza, quienes a su llegada rodearon el perímetro impidiendo así que los presuntos delincuentes lograran huir.

En el sitio se encontraba un vehículo Chevrolet, tipo Spark, color plata, con el motor encendido y abordo había tres varones, a quienes se les pidió que descendieran del mismo, al hacerlo el señor Emigdio Órnelas Sosa dijo a los oficiales que los otros dos sujetos lo habían subido a la fuerza al automotor y pretendían llevárselo, amenazaron con armas de fuego.

En ese momento salió de la finca marcada con el número 257 de la calle Roma, el señor Víctor Hugo Bernal Romero, informando que el auto era de su propiedad y que los ahora detenidos lo habían despojado del mismo con lujo de violencia.

Por todo lo anterior, los detenidos Cristian Alejandro Cruz Gutiérrez e Iván Díaz Ponce Ángel, fueron remitidos a los separos policiales y posteriormente turnado a la agencia del Ministerio Público, para que se realicen las investigaciones correspondientes”.

PRECISIÓN:

Sobre esta información, llamó a la Redacción la señora Patricia Bernal para precisar que el señor Hugo Bernal no es ni nunca ha sido dueño de los Departamentos Patricia de la colonia Versalles. Que ella es la propietaria y que quiere hacer esta aclaración para evitar que la relacionen con problemas de la delincuencia organizada.

 

LA INGRATITUD DEL MOCHILAS EN EL CASO CARMEN ALICIA CASTELO Y SALVADOR LÓPEZ ARÉCHIGA




Por Jorge Olmos Contreras

Si algo dibuja a la perfección la ingratitud de Ramón Demetrio Guerrero Martínez con la gente que le ayudó a llegar a la alcaldía de Puerto Vallarta y su tendencia a aplicarles la política del kleenex (úsese y tírese), es el caso del ex director jurídico del Ayuntamiento, Salvador López Aréchiga y uno más, el de la abogada Carmen Alicia Castelo Rubio.

Estas dos personas fueron piezas importantes en la campaña político electoral que llevó a la silla presidencial al Mochilas en julio del año pasado. Salvador López organizó una estructura de ciudadanos capaces –casi todos abogados— que fungieron como representantes de casillas y fueron ellos los que impidieron que les metieran goles los del partido contrario, en este caso los del PRI.

En tanto, Carmen Alicia Castelo fue una férrea defensora del triunfo de Ramón Guerrero, al grado de que nunca dejó sola la comisión distrital que resguardaba los paquetes electorales, tal y como se lo pedían los encargados del órgano electoral. Ella se quedó a velar y pidió que se continuara con el recuento de los votos. Sabía que si se iba a dormir, alguien podía alterar los sobres que contenían los sufragios.
Al final, con todo e impugnaciones, Ramón Guerrero se convirtió en presidente municipal de Puerto Vallarta, gracias a muchos factores que le permitieron hacer historia porque llegaba de la mano de un partido, el del Movimiento Ciudadano, que sin tener presencia obtuvo la mayoría de los votos.

Pero la luna de miel que traían cientos de personas con el famoso Mochilas se comenzó a convertir en una luna amarga, sobre todo porque en la transición de la victoria a la toma del poder –casi tres meses--, el alcalde electo comenzó a dar señales de autoritarismo, de no escuchar y de relegar a segundo plano a las personas que le ayudaron a obtener el triunfo y a privilegiar a un selecto grupúsculo importado de Guadalajara.

Una vez instalados en la presidencia municipal, personas que traían todas las ganas de cambiar las cosas, de mejorar en todos los aspectos para poner orden en el desorden y que de paso, ingenuamente creyeron que con Ramón Guerrero si podría haber respeto a leyes y reglamentos, cero corrupción y mucha honestidad, pasaron de la emoción al desencanto, del optimismo, al pesimismo, de la ilusión y esperanza a una gran desilusión y desesperanza.

Una de estas personas fue precisamente Carmen Alicia Castelo Rubio, quien pedía a gritos la pusieran en el departamento de Planeación Urbana Municipal que depende de la Dirección de Obras Públicas, ya que ella tenía conocimiento de la enorme corrupción que se gestó y desarrolló en esa dependencia en las últimas tres administraciones.

La solicitud se la concedieron a medias y a regañadientes. El Mochilas aceptó que Castelo Rubio manejara la subdirección de planeación urbana. Pero un hecho puso fin a la permanencia de Carmen en esta área y éste fue la clausura que la abogada ordenó de una obra irregular en una casa habitación en el fraccionamiento Isla Iguana.

La casa pertenece a uno de los hijos del diputado Rafael González Pimienta y, en efecto, el dueño no tenía permiso para ampliar, remodelar o construir sobre la finca, por eso Carmen Alicia la mandó clausurar.

Sin embargo, alguien llamó al presidente municipal para pedirle su inmediata intervención para levantar los sellos de clausura. Y así fue, El Mochilas hizo una llamada y le pidió al síndico, Roberto Ascencio que hablaran con Carmen para que ya no se metiera en este caso.
El síndico por su parte le pidió al Director Jurídico, Salvador López, que hablara con Castelo Rubio y ella, muy molesta, les reclamó su actitud y la del alcalde. Les dijo que de qué se trataba, si de solapar actos de corrupción o si estaban dispuestos a ser un Ayuntamiento diferente, honesto que aplicara la ley igual para todos, pero le contestaron que era una orden del presidente.

Carmen Alicia Castelo quiso hablar con Ramón Guerrero, pero éste no le contestó las llamadas, por lo que decidió enviarle un mensaje a su celular preguntándole si iba a permitir este tipo de sinvergüenzadas. Dicen que esto molestó sobre manera al Mochilas y éste le habló al síndico para decirle que ya no quería ver a Carmen en el Ayuntamiento, que no la quería pues.

El Director Jurídico le notificó a Carmen de la decisión del presidente, pero no la corrió, sino que le propuso moverla de la dependencia, pero Carmen se negó y los retó a que la despidieran conforme a derecho, pero no lo hicieron. A la fecha, Castelo sigue en el gobierno municipal, está relegada, no tiene prácticamente ninguna función pero si cobra su quincena puntualmente.

Ahora sabemos que al Mochilas lo llamaron para chantajearlo y él se prestó al juego en el caso de la casa clausurada de Isla Iguana. Le habrían dicho que si no levantaba los sellos, nunca tendría acceso a ciertos recursos del gobierno estatal y cedió. Al ceder, sacrificó a una mujer valiente que estaba dispuesta a ordenar el departamento de planeación urbana, donde ahora despacha un personaje corrupto y con una historia judicial en su contra, el señor Oscar Montiel Cervantes.

OTRO FUNCIONARIO INCÓMODO

Pero si Carmen Alicia logró quedarse a pesar de que no la quieren, al que si echaron y de la peor manera, fue a Salvador López Aréchiga, un abogado que pronto se percató de los negocios sucios que traía El Mochilas bajo el brazo y al que le empezó a cuestionar sus excesos al mando del gobierno municipal.

Ingrato hasta el tuétano, Ramón Guerrero no vio con buenos ojos la incorporación de Salvador López Aréchiga a la Dirección Jurídica que depende directamente de la Sindicatura, pero el titular, Roberto Ascencio Castillo, paró en seco al Mochilas y le dijo que él se hacía responsable por el actuar de Aréchiga y que le respetara el nombramiento.

El Mochilas apretó desde un principio a Roberto Ascencio para que no metiera al Jurídico a López Aréchiga, incluso le condicionó que si entraba Salvador, tendría que sacrificar unos veinte nombramientos a los que tenía derecho el síndico. Ascencio no se amilanó, y sostuvo su compromiso de hacer Director Jurídico a Aréchiga aunque le quitaran margen para nombrar colaboradores.

Al paso de los días, Salvador López fue el primero en advertir las ansias de Ramón Guerrero para afectar a los vallartenses con acciones que ponían en riesgo la estabilidad económica del pueblo, como el de querer aplicar un impuesto de mejoras o el de querer entregarle una comisión del 25 por ciento a un despacho de Monterrey para que se hiciera cargo de cobrar la cartera vencida del municipio que asciende a más de 300 millones de pesos.

Luego descubrió las irregularidades de la convocatoria nacional para concesionar el servicio de alumbrado público; la intentona por crear un fideicomiso para el manejo de la nómina de los trabajadores y la insistencia del Mochilas para que le firmaran contratos a personajes como Roberto Rodríguez Preciado para pagarle 70 mil pesos mensuales.

Tanto Aréchiga como Ascencio apremiaban al Mochilas para que tomara decisiones que tarde o temprano le iban a afectar al Ayuntamiento en caso de no tomarlas, como la firma de algunos laudos o convenios con empresarios a los que se les habían cobrado cuentas fiscales injustamente y donde procedía el reembolso.

El más conocido fue el del empresario Elías Sacal, a quien le tenían que reembolsar más de 13 millones de pesos y que por la indecisión del Mochilas se perdió la oportunidad para firmar un convenio en que se le iba a descontar al desarrollo Grand Venetian pagos paulatinos del impuesto predial.

Molesto, Elías Sacal sacó la chequera y pagó su predial de este año, pero ahora exige que el Ayuntamiento le devuelva más de 13 millones de pesos.

Del caso Grand Venetian hay más información, ya que apenas hace dos semanas el empresario habría reclamado que le devolvieran un millón de pesos que había soltado al secretario general, Antonio Pinto, con tal de que sacara adelante el convenio que nunca firmó El Mochilas.
Hay trascendidos en el sentido de que Elías Sacal fue amenazado por los colaboradores del Mochila para que dejara las cosas como estaban –es decir, que no reclame el millón de pesos que prácticamente le están robando—o de lo contrario le harían la vida imposible con todos los permisos que tiene que tramitar de sus nuevas inversiones en Puerto Vallarta.

Y es que Elías Sacal ya compró la marina de Puerto Vallarta y está por comenzar otros desarrollos, para lo cual necesariamente tendrá que tramitar permisos ante el Ayuntamiento.

martes, 16 de julio de 2013

DE BUFÓN A RECTOR, LA HISTORIA NO CONTADA DE JOSE GOMEZ, ASPIRANTE A LA ALCALDIA DE BAHIA DE BANDERAS




El vertiginoso ascenso económico del rector de la Universidad Tecnológica de Bahía de Banderas, licenciado José Gómez Pérez, tiene su historia y detrás de ésta, está el verdadero rostro de la persona que busca gobernar el municipio nayarita. Un ser sin escrúpulos al que solo le interesa el beneficio personal por encima de cualquier causa… hasta familiar.

Por Jorge Olmos Contreras

La siguiente es una historia de abusos, de falta de valores y de confundir la amistad y la generosidad con el robo y la traición. Su protagonista hoy pretende aparecer como el “benefactor del pueblo” de Bahía de Banderas, lo mismo organiza carreras de bicicletas, que torneos de futbol o bailes populares; inventa que está con la gente o lo mismo les lleva regalitos, todo con tal de alcanzar su objetivo: la silla presidencial. Su nombre: José Gómez Pérez.

A principios de los noventas el licenciado José Gómez se sacó la lotería al conocer al “Señor Memo” el que le propuso hacer negocios, de los que fueran, a cambio de llevarse jugosas comisiones. 
José Gómez, al estar frente al líder de los Perreros, como les hacen llamar a esta familia Michoacana en San José del Valle, no lo pensó dos veces y comenzó a llevarle al “señor” oportunidades de las que más adelante terminaría por apoderarse de la manera más baja y ruin, pues la ignorancia y la confianza que depositó su amigo en él la abusó tanto, que sin su apoyo, el licenciado hoy todavía estuviera de chófer en un sitio del Pueblito Paraíso o pirateando pasaje como lo hacía.

EL BUFON DEL PERRERO

Pero la gente que rodeo al “señor” siempre desconfió del licenciado y se lo hicieron saber en todo momento, sin embargo, para el “señor” sus palabras nunca fueron tan válidas como los chistes que contaba el rector cuando amenizaba sus fiestas en las Juntas. Para el “señor” era tan valioso que José le llevara los refrescos desde San José o que lo dirigiera hacia algún punto de Puerto Vallarta, que poco le interesaron los comentarios que sus familiares le advertían sobre la desconfianza que le tenían a Gómez Pérez.

Y vaya que había elementos para desconfiar del licenciado Pérez, pues cuando llegó con “el señor” para decirle que había un par de permisos de la línea Autotransportes Medina, cambió en varias ocasiones la cifra de su costo de la que él solo terminó por conocer. Semanas después de haber hecho el negocio, José Gómez llegó con varias bolsas con pesos para hacer cuentas con el “señor” a lo que éste le respondió: “Pepe cómo así, cámbialos y luego vemos que hacemos”.

Esta respuesta significó para el hoy rector de la Universidad Tecnológica de Bahía de Banderas quedarse con las ganancias por siempre, pues aprendió muy bien que cuando debería entregar cuentas debería llegar con el cambio, monedas fraccionadas, y así lo hizo en adelante.

LOS NEGOCIOS

Familiares ya molestos con la lambisconería del rector hacia su patrón, llegaron al extremo de pedirle considerara la amistad, pues llegó a venderle casas del Infonavit de San José del Valle hasta en medio millón de pesos, cuando todos sabían que no pasaban de los 120 mil pesos.

Abusos como este eran constantes, pero para “el señor”, los chistes del rector valían la pena.

José Gómez, también presidente de la Asociación “Siempre con la Gente”, sabía muy bien que su presencia no era bien vista por la familia y el primer círculo de su “amigo”, pero el rechazo y las caras que le hacían, aún y estuviera amenizando sus reuniones de fin de semana, siempre trató de suavizarlas con un chiste o charrita, como él decía, para llamar la atención de los que estuvieran a su alrededor.

Pasaron los años y su lugar como bufón que ocupaba en la familia de su amigo, comenzó a incomodarle, más porque los ceros de sus cuentas eran más que hasta el de los compadres de su “amigo”. Estos lo sabían bien pero no les importaba, ya que el arribismo, engaño, aprovechamiento y lambisconería, eran el origen de ese crecimiento.

José Gómez en un intento de demostrar que el hambre que lo llevó hacer lo que hizo para conseguir sus bienes, comenzó a imitar el estilo de vida y gustos de su amigo y los cercanos a él.

EL TROPEZÓN

Con los excesos y abusos de confianza, un mal día llegó del brazo --a la casa de una de las personas del primer círculo de su patrón-- de lo que parecía ser una bella dama a la que no dejaba de besar. Le abrieron la casa, saludó y Pepe se fue directo al sillón para seguir con sus arrumacos.

Desde donde intentó platicar con el dueño de la casa…

Y es que éste, al darse cuenta de la escena, fue directo al grano y le pidió al acompañante de Gómez Pérez se levantará y le mostrara los huevitos a Pepe, ya que desde que cerró la puerta para que ingresara, el bulto de su “amiga” llamó su atención, no por cuestiones de gusto, pero sí para quitarse la duda o a la mejor quitársela también a José, de que estaba siendo engañado, pues su gustito resultó ser ajeno a la hombría que aparentaba el rector.

 “Te doy mil dólares, pero no digas nada”, le propuso Pepe Gómez al compadre de su amigo para que este callara su mal rato.

DECADENCIA Y ASCENSO

Meses antes de que José Gómez Pérez ingresara a la vida pública con Jaime Cuevas, su amigo se fue a atrincherar a Guadalajara, desde donde intentó cosechar lo que le dejó su fugaz paso como inversionista y su amistad con Pepe.

Al primero que llamó a cuentas fue precisamente a José, a quién le pidió encontrar comprador de sus casas, terrenos, y permisos que le había confiado.

José siempre le dio largas, nunca le quiso mostrar documentos de ninguna de sus adquisiciones y así se lo llevó por más de un año, hasta que la desesperación económica de su amigo lo llevó al extremo de comenzar a abaratar sus bienes. José al darse cuenta de la situación habría creado compradores ficticios para hacerse dueño de los bienes para los que había prestado su nombre. Uno de estos bienes hoy ocupa el terreno en donde está el corralón municipal en San José del Valle, que renta a su cuñado, el presidente municipal, Rafael Cervantes Padilla.

Lo más ruin que se recuerda de esta relación es la manera en la que José Gómez se hizo de la Escalade blanca de su “amigo”.

Al darse cuenta de su precaria situación económica, le hizo una oferta que no podía rechazar, comentándole que un conocido tenía la intención de comprarla, solo que ofrecía el 20% de su valor comercial, lo cual terminó por aceptarlos. Días más tarde, José Gómez la conducía de San José para el Valle de Banderas, en donde era ya secretario particular del entonces alcalde Jaime Cuevas.

Esta es una pequeña parte de la historia de quien hoy pretende erigirse como una persona honesta, que engaña al pueblo de Bahía de Banderas y que es capaz de todo con tal de ser candidato a la presidencia municipal.

CONSIGNAN A LOS BALACEADOS DE LA TIENDA COSTCO; TRAIAN DOLARES, DROGA Y FACTURAS DE VEHÍCULOS


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AVERIGUACION PREVIA CONSIGNADA CON DETENIDO


DELITO: TENTATIVA DE HOMICIDIO, FALSIFICASIÓN Y USO INDEBIDO DE SELLOS, MARCAS, LLAVES Y TROQUELES.

ACUSADO: OMAR CASTAÑEDA SANCHEZ, OZZIEL JAIR MARTINEZ GIL, IRMA TERESA HERNANDEZ ENCARNACION, VICTOR MANUEL SANCHEZ HERNANDEZ, FRANCISCO JAVIER MARTINEZ ROMERO y ENRIQUE MALDONADO LOPEZ

 HECHOS:

 El pasado 12 del mes de Julio del año en curso, OMAR CASTAÑEDA SANCHEZ acordó junto con otros dos sujetos citar a VICTOR MANUEL SANCHEZ HERNANDEZ, con la finalidad de que lo privaran de la vida, por lo que el hoy detenido lo llamó vía telefónica y le pidió que se entrevistaran en COSTCO, VICTOR MANUEL SANCHEZ HERNANDEZ, llegó a la cita a bordo de un a camioneta color NEGRA, modelo X-5, con placas de circulación 406XZX del Distrito Federal, en compañía de OZZIEL JAIR MARTINEZ GIL, FRANCISCO JAVIER MARTINEZ ROMERO y ENRIQUE MALDONADO LOPEZ. De manera inmediata, uno de los acompañantes de OMAR CASTAÑEDA SANCHEZ, abrió fuego contra la camioneta BMW en color negro, logrando lesionar a VICTOR MANUEL SANCHEZ HERNANDEZ y OZZIEL JAIR MARTINEZ GIL, quienes huyeron del lugar para intentar esquivar la agresión, para luego resguardarse en un departamento de la calle Circunvalación del Robalo, en la colonia Los Mangos, lugar en el que elementos policiacos encontraron el mencionado vehículo con los impactos de arma de fuego. En el interior del vehículo se localizo un letrero para toldo en color blanco con la leyenda TAXI y a tres espacios de estacionamiento de la camioneta antes mencionada, se encontró un vehículo de la marca NISSAN, TSURU, color BLANCO, presentando en la puerta del chofer parte baja el texto TAXI y en el toldo una mancha que da a la medida del anuncio de taxi encontrado en la camioneta BMW, el citado NISSAN porta las placas REN9973 del estado de Nayarit, motivo por el cual se aseguraron los dos vehículos. Al interior del departamento se localizó un arma corta, una bolsa con vegetal verde al parecer marihuana y dinero en efectivo, se acudió al lugar en donde se encontró un arma de fuego tipo escuadra color negra, de la marca LOCK, calibre 45 cuarenta y cinco milímetros automática, matrícula MTR696, así como 02 dos cargadores y 12 doce tiros útiles al calibre; vegetal verde seco con un peso aproximado de 748 setecientos cuarenta y ocho gramos; 10 diez bolsas de plástico transparente conteniendo en su interior cada una de ellas 50 cincuenta envoltorios pequeños conteniendo en su interior gránulos cristalinos siendo en total un peso aproximado de 571.5 quinientos setenta y uno punto cinco gramos; 10 diez bolsas de plástico transparente conteniendo en su interior cada una de ellas 50 cincuenta tabletas con hologramas de un puma y una espiga siendo en total un peso de 176 ciento setenta y seis gramos (lo que fue puesto a disposición del Ministerio Público Federal), una paca de billetes con 100 cien billetes de 20 veinte dólares americanos cada uno de ellos, una paca mas con 84 ochenta y cuatreo billetes de 500 quinientos pesos moneda nacional, igualmente se localizaron aproximadamente 50 cincuenta facturas de vehículos automotores, así como diversos sellos de la Secretaría de Finanzas del Estado de Jalisco, de igual manera, se encontraban al interior del departamento los hoy indiciados OZZIEL JAIR MARTINEZ GIL, IRMA TERESA HERNANDEZ ENCARNACION, VICTOR MANUEL SANCHEZ HERNANDEZ, FRANCISCO JAVIER MARTINEZ ROMERO y ENRIQUE MALDONADO LOPEZ.

Al momento de rendir su declaración ministerial los indiciados FRANCISCO JAVIER MARTINEZ ROMERO y ENRIQUE MALDONADO LOPEZ, señalan que ellos se dedican a la gestoría de trámites de vehículos automotores, y que desde hace varios meses conocieron a VICTOR MANUEL SANCHEZ HERNANDEZ alias PRIMO o ALBERTANO, y que al saber que este entre otras cosas se dedicaba a realizar documentos y facturas falsas relativas a vehículos, utilizando los sellos que se encontraron en el lugar, en diversas ocasiones le solicitaron que este les hiciera documentos y facturas falsas relativas a vehículos automotores de sus clientes. 

Una vez reunidos los elementos de prueba, el Agente del Ministerio Público ejercitó acción penal en contra de OMAR CASTAÑEDA SANCHEZ, por el delito de TENTATIVA DE HOMICIDIO, de igual manera ejercitó acción penal en contra de OZZIEL JAIR MARTINEZ GIL, IRMA TERESA HERNANDEZ ENCARNACION, VICTOR MANUEL SANCHEZ HERNANDEZ, FRANCISCO JAVIER MARTINEZ ROMERO y ENRIQUE MALDONADO LOPEZ, por el delito de FALSIFICACIÓN Y USO INDEBIDO DE SELLOS MARCAS, LLAVES Y TROQUELES.

lunes, 15 de julio de 2013

DECAPITAN A HOMBRE DE 60 AÑOS EN LA COLONIA INDEPENDENCIA DE VALLARTA; AL PARECER EL HORRENDO CRIMEN LO COMETIÓ SU PROPIO HIJO




Un horrendo crimen se cometió esta mañana de lunes 15 de julio en un predio de la colonia Independencia, donde un hombre mayor, de unos 60 años, fue decapitado, al parecer por su propio hijo de 40 años, quien habría sido detenido por agentes de la Fiscalía Regional de Justicia.

El parte que manejó la jefatura de prensa de la policía municipal, dice lo siguiente:

“En punto de las 13:00 horas de hoy lunes 15 de Julio, un hombre de 40 años de quien se omiten sus generales por razón de seguridad, se acerco a una caseta de policía localizada en la colonia Infonavit CTM, quien informó que en un lote baldío ubicado en la Colonia Independencia, desprendía un olor putrefacto del lugar.

Ante las sospechas de la persona, elementos de la policía preventiva acudieron al citado lugar encontrando entre la maleza restos humanos envueltos en varias bolsas de plástico transparente y a cien metros de distancia, junto a un cuarto de material de dicho terreno se encontraba el resto del hallazgo envueltos en bolsas negras.

Tras el hallazgo, los oficiales de policía acordonaron el área de inmediato, haciendo presencia el agente del Ministerio Público y personal del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, quienes se encargaron de realizar las pesquisas en el lugar.

Según declaraciones de trabajadores de una construcción que se lleva a cabo en ese predio, la víctima podría tratarse de un hombre aparentemente de 60 años de edad, quien se desempeñaba como velador del lugar, manifestando que el último día que vieron con vida al velador fue el sábado por la noche, cuando éste y su hijo de unos 40 años de edad aproximadamente tuvieron un altercado amenazándolo de muerte, según versiones de los curiosos del lugar.

En las últimas horas se tiene conocimiento que la Policía Investigadora aseguro a la persona que privo de la vida al posible velador”.

domingo, 14 de julio de 2013

ERAN GESTORES, LOS BALACEADOS EN LA TIENDA COSTCO EL FIN DE SEMANA EN PV



La Policía Investigadora adscrita a la delegación de la Fiscalía Regional de Justicia de Jalisco, ya investiga el atentado que sufrieron la tarde de este viernes 12 de julio, un grupo de cuatro hombres que al parecer se dedican a realizar gestiones para diferentes personas, lo que se conoce como “gestores” o “coyotes”, reveló una fuente de la misma Fiscalía.

Sobre los hechos, se informó que alrededor de las 17: 30 horas se reportó una balacera a las afueras de la tienda Costo del fraccionamiento Fluvial Vallarta, donde cuatro personas fueron agredidas con armas de grueso calibre al salir del centro comercial y subirse a una camioneta negra BMW.

La camioneta portaba placas del Distrito Federal con el numeral 406-XZX y cuando los cuatro sujetos la abordaron, de inmediato llegaron dos camionetas, una blanca y otra negra, de donde descendió el piloto de la primera para empezar a disparar directamente a quien estaba al volante de la BMW.

Los sicarios hicieron su trabajo y rápido emprendieron la huida por diferentes rumbos de Fluvial Vallarta, mientras que los de la BMW negra, con todo y los balazos, se fue hacía la calle Grandes Lagos para después internarse al fraccionamiento Los Mangos, en donde se bajaron para introducirse en un edificio de departamento en la calle Circunvalación del Róbalo 165.

Hasta ese lugar llegaron policías municipales, quienes “reventaron” la puerta de un departamento con un objeto pesado y se llevaron a los agredidos en calidad de detenidos.

Sin embargo, había dos heridos, quienes fueron trasladados al Hospital Regional.

Los balaceados responden a los nombres de Víctor Manuel Sánchez Hernández, de 37 años de edad y Oziel Jair Martínez Gil, de 18, el primero presentaba una lesión en el brazo izquierdo y el segundo dos impactos de bala en el brazo izquierdo y otro en la mano derecha.

Trascendió que en el departamento los policías municipales encontraron un portafolio con una importante cantidad de dinero adentro y una pistola.

Las otras dos personas que iban en la parte trasera de la BMW y que salieron ilesos, pero que estaban muy asustados, son Francisco Javier Martínez Romero, de 47 años de edad y Enrique Maldonado López, de 52 años de edad.

Hubo un quinto detenido que se escondía adentro de la tienda Costco, quien ya es investigado.


El quinto detenido al parecer lo traían secuestrado y logró huir cuando empezaron los balazos.

De última hora, se sabe que los dos heridos eran, en efecto, gestores de trámites diversos ante tránsito, secretaría de finanzas, vialidad, autotransportes y que vendían asimismo vehículos.

El muchacho y el padre habrían trabajado hace tiempo en la CTM local como gestores y son ampliamente conocidos entre el gremio de los taxistas de Puerto Vallarta