lunes, 9 de mayo de 2016

ASESINAN AL CANADIENSE DALE RAYMOND SCOTT EN UN CONDOMINIO DE “OLAS ALTAS” EN PUERTO VALLARTA



Un ciudadano canadiense, originario de Vancouver, de nombre Dale Raymond Scott de 50 años, fue asesinado la madrugada de este lunes 09 de mayo en un condominio de la colonia Emiliano Zapata, entre las calles Pulpito y Olas Altas. Fue la ama de llaves la que descubrió el cuerpo sin vida del extranjero. Se desconoce quién o quiénes cometieron el crimen.

El cadáver presentaba heridas producidas por arma blanca y según las primeras investigaciones, él o los asesinos utilizaron un cuchillo cebollero para dar muerte a Raymon Scott, incluso le dejaron la herramienta de cocina en el pecho, como si hubiera sido la última puñalada que le dieron.

La ama de llaves de nombre María de Jesús ingresó al departamento de Dale, y como no respondía entró a la recámara, ya que la puerta estaba entre abierta y el ventilador prendido, pero al acceder se encontró con la macabra escena, pues ahí estaba el cuerpo sin vida del canadiense y con el cuchillo todavía clavado sobre el pecho.

La señora de inmediato pidió ayuda y fue así que se hicieron presentes oficiales de la Policía Turística y Bomberos del Municipio, quienes corroboraron que la persona ya estaba sin vida, y por la rigidez del cadáver, se presume que tenía varias horas de haber fallecido.

Los peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses se encargaron de recabaran todos los indicios que se encontraran en la escena del crimen para asegurarlos, como son fluidos, cabellos, algunas prendas y una gran cantidad de huellas digitales presentes en el lugar para ser clasificadas y comenzar hacer las comparativas y descartar hasta que se logre dar con el o los sospechosos.

 

ARTURO DÁVALOS… ¿CAMINO A LA REELECCIÓN?... PONE ORDEN ADMINISTRATIVO, INVIERTE EN OBRA PÚBLICA Y SUPERA AL MOCHILAS EN PV


Por Jorge Olmos Contreras

En sólo siete meses, el ex panista y ahora militante del Movimiento Ciudadano (MC), Arturo Dávalos Peña puso orden en el gobierno municipal, se desmarcó de manera funcional de su antecesor, Ramón Demetrio Guerrero Martínez, y está demostrando un estilo de gobernar respetuoso, sin escándalos y con una inversión sin precedentes en obras públicas, compra de maquinaria y equipo para las diferentes dependencias de la administración municipal.

De hecho, en los próximos meses viene una importante inversión para el área de Seguridad Pública, donde se comprarán unidades nuevas y se dotará a la corporación policiaca de patrullas diferentes a las actuales, que vendrán a fortalecer este servicio, uno de los más neurálgicos y delicados de cualquier gobierno.

Sabemos que las actuales patrullas –adquiridas bajo un contrato de arrendamiento muy cuestionado en el periodo del Mochilas—serán reemplazadas y destinadas a otras dependencias municipales, por lo que en poco tiempo tendremos en la ciudad un buen número de vehículos que se distribuirán por todas las colonias para brindar una mejor seguridad pública, un reclamo que es constante y urgido por todos los vallartenses.

DEL MOCHILAS A DAVALOS

Bajo este escenario, debemos recordar que algunos sectores y actores políticos cuestionaron la llegada de Arturo Dávalos a la presidencia municipal; hubo incluso quienes anticipaban un gobierno ineficaz, insensible, sin capacidad para resolver problemas, ni tino para conducir las riendas municipales; sin embargo, el tiempo le está dando la razón a aquellos que le dieron un voto de confianza a Dávalos Peña, sobre todo porque, al menos, se están realizando obras públicas que antes no se hicieron.

Con Ramón Guerrero se acostumbraron al doble discurso, a maquillar los trabajos en las colonias populares, al falso populismo pues, pero ahora el aparato municipal está funcionando diferente. Si bien no al ritmo que la ciudadanía demanda, sí en el renglón de obras públicas.

Para que usted se dé una idea de lo que se está haciendo en este renglón, le puedo informar que tan sólo en la adquisición de maquinaria y vehículos durante la presente administración, se van a invertir 101 millones 789 mil 641 pesos. Ya no se va a rentar equipo como lo hacía El Mochilas, Chavita o Javier Bravo. No, eso se acabó, el Ayuntamiento tendrá el propio sin tener que pagar a terceros, lo que significa un ahorro de aproximadamente seis millones de pesos mensuales.

En el tema de la basura –problema que no se ha solucionado al 100 por ciento—el Ayuntamiento cuenta ya con 15 camiones compactadores: cinco fueron comprados con recursos propios, otros cinco con fondos de la Zona Federal y otros cinco por la Iniciativa Privada, que, de esta manera, reafirmó el voto de confianza en Arturo Dávalos.

EL APOYO DEL SECTOR PRIVADO

El sector privado aportó siete millones 550 mil 900 pesos en la compra y envío de esos cinco camiones compactadores, mientras con recursos federales, por el orden de los 10 millones 031 mil 700 pesos, se compraron otros cinco camiones compactadores y 70 contenedores metálicos de 2.5 metros cúbicos, más gastos de envío.

En tanto, el Ayuntamiento erogó 74 millones 746 mil 071 pesos en la compra de otros cinco camiones compactadores para recolección de basura; cuatro retro excavadoras; una motoniveladora; tres motoniveladoras más; una excavadora; un tractor de carriles; una compactadora para el relleno sanitario; seis camiones de volteo y una grúa aislada que costó dos millones 552 mil pesos; además de una pipa de riego con capacidad de 10 mil litros, que también tuvo un costo de dos millones 378 mil pesos.

La inversión en este renglón no para ahí, también faltan por adquirir --en lo que resta de este año 2016-- unidades móviles, entre vehículos y camionetas, que suman un total de 44, y en donde se van a destinar nueve millones 147 mil 370 pesos.

Destacan cuatro vehículos sedan para Obras Públicas; 12 autos sedan para varias dependencias, como oficialía Mayor, Padrón y Licencias, Inspección y Vigilancia, Departamento de Proyectos, Turismo, Contraloría Social, etc.

EL EQUIPO

Otras 10 camionetas tipo estacas para deportes, Obras Públicas, Mantenimiento de Inmuebles, Rastro, Aseo Público, Desarrollo Social, proveeduría, etc.

Seis camionetas Pick Up para Relleno Sanitario, Aseo público, Alumbrado, Cementerios, Centro de Acopio, Contraloría etc.

Otras siete camionetas de entre cinco y tres toneladas para Cementerios, Parques y Jardines, Aseo Público y Proveeduría.

También viene una importante inversión para modernizar el Área de Catastro Municipal y otros 63 millones 367 mil pesos en Obras Públicas, 27 de éstas son Obras de Contingencia Económica y 34 derivadas de los Programas Sociales. Muchas de estos trabajos son de pavimentación de calles, puentes vehiculares, mercados, empedrados ahogados en cemento y más, pero eso lo comentamos en otro espacio.

EL BENEFICIO DE LA DUDA

Por lo pronto, podemos reiterar el beneficio de la duda para Arturo Dávalos Peña, ya que si bien falta mucho por hacer y poner orden –por ejemplo, en Tránsito Municipal y la operatividad de la Policía--, también lo es que le ha inyectado un estilo propio de gobernar al Ayuntamiento. Ya no existen los desplantes del Mochilas, las llegadas tarde a las sesiones de Cabildo, ni los acuerdos en lo oscurito, mucho menos los berrinches que acostumbraba el ahora diputado local.

Mientras el dinero es invertido en obras y fortalecimiento del patrimonio municipal, se puede decir que una administración va por buen camino; pero si los recursos son mal habidos, derrochados, mal gastados y existe opacidad en las acciones del gobierno, debemos reprobar a todos y cada uno de los que integran un Ayuntamiento, pero creo que no es el caso.

En lo político, una buena administración es garantía de reelección, pero para eso falta evaluar al menos este y el siguiente año.

¿O usted qué opina?

jueves, 5 de mayo de 2016

EL NEPOTISMO DEL RECTOR DEL CUC, HIJA Y YERNO EN LA NOMINA UNIVERSITARIA


Por Jorge Olmos Contreras

Como era de esperarse, pudieron más los intereses personales y de grupo, que los de la propia Universidad. No bastaron los señalamientos del “trienio sabático” de Marco Antonio Cortés Guardado, ni el manejo desaseado de su secretaria administrativa, Gloria Angélica Hernández Obledo, en la asignación de contratos directos y otros concursados, pero severamente cuestionados, que implicaron el gasto de cientos de millones de pesos; tampoco fue tomada en cuenta la denuncia pública que hicimos sobre la estirpe del señor Guardado y la negra historia de su hermano Arturo (implicado en el asesinato de un infante); ni habrían sido suficientes otros argumentos, ni ningún otro señalamiento igual de grave contra Marco Antonio, pues la decisión de cobijarlo vino de muy arriba, de allá donde Raúl Padilla López tiene su feudo y controla todo lo que tenga que ver con esta querida, pero sufrida institución, alma mater de todos los que hemos pasado alguna vez por sus aulas.

La tarde de este jueves, se habrá consumado la segunda imposición de Marco Antonio Cortés Guardado como rector del Centro Universitario de la Costa (CUC), y para atestiguar el hecho y darle validez al acto, estará presente el rector general, Tonatiuh Bravo Padilla, quien tomará la protesta de rigor para que el amigo personal de Raúl Padilla pueda hacer lo que se le antoje durante tres años más, eso, al menos hasta el mes de abril del 2019.

De esta manera, Marco Antonio Cortés Guardado tiene ya la carta abierta para seguir fortaleciendo su descarado nepotismo, al tener en la nómina del CUC y de la Universidad, a sus amigos, parientes y familiares en primer grado, como sus hijos… Y hasta a los maridos de sus hijas.

Pero como en la Universidad todos, absolutamente todos los directivos son “institucionales”, no habrá nadie que se atreva a quejarse e incluso a hacer el más mínimo señalamiento por los excesos de Cortés Guardado.

LOS COBARDES

Uno podría imaginar a un Jorge Ignacio Chavoya Gama, a un Jorge Téllez López, a un Rafael García de Quevedo –que son los más críticos de la Universidad—defendiendo al Centro Universitario, a alzar la voz para que no les sigan imponiendo rectores como Cortés Guardado, que sólo vienen a darle trabajo a los suyos y a disfrutar el dinero y el status que les da la escuela; a manifestarse, a atreverse a cambiar para cambiar las cosas.

Pero no, la Universidad está atrapada por un cacicazgo, una línea dictatorial que nadie se atreve a cuestionar, so pena de perder su trabajo o hasta de que les finquen alguna responsabilidad administrativa inventada; por eso los Centros Universitarios se van llenando de personas cobardes, acomodaticias, sumisas y sin valor civil para sacar adelante un proyecto diferente y colocar en la rectoría a un hombre o una mujer que tenga los méritos suficientes para dirigir el centro educativo.

Marco Antonio Cortés podrá meter en la nómina a toda su parentela, y a manejar los hilos del CUC como le plazca. No hay un solo directivo o jefe que ose a contradecirlo, todos están cortados con la misma tijera, no tienen dignidad, prefieren cuidar una chamba que les deja más o menos para vivir, que emprender un movimiento que obligue a la Rectoría General a dejar de fastidiar a Centros como el Universitario de la Costa con la imposición de rectores.

Todos al interior del CUC saben que Marco Antonio Cortés impuso a su hija Paola Cortés Almanzar como coordinadora de la licenciatura en Artes Visuales, mientras que, al esposo de Paola, Lino Francisco Jacobo Gómez Chávez (En la fotografía), lo colocó como coordinador de la licenciatura en Cultura Física y Deportes, ambas carreras fueron abierta a raíz de que Cortés Guardado llegó a Puerto Vallarta, pero nadie dice nada, todos se quedan callados.

EL ORGULLO DE SU NEPOTISMO

Todos vieron cómo Marco Antonio Cortés, movió sus influencias, jaló los hilos adecuados y maniobró con todo, con tal de abrir esas nuevas licenciaturas y así poder darle trabajo a su yerno y a su hija Paola, quien ahora aparece en el directorio del CUC como la secretaria particular del rector, es decir, secretaria de su propio padre.

En el lugar de Paola Cortés, nombraron como coordinadora de la licenciatura en Artes Visuales, a la señora Elba Ireri Topete Camacho, otra mujer que ha dado mucho de qué hablar al interior del CUC por la forma con la que trata a sus alumnos, a quienes obliga a que se trasladen a la Isla del Río Cuale, para darles las clases en ese lugar al aire libre.

Hay que recordar que Ireri Topete tiene años metiendo las manos en los talleres de artes que el Ayuntamiento tiene en la Isla del Río Cuale, por lo que no dude usted que esté cayendo en algún conflicto de interés.

Pero bueno, volviendo a la parentela de Marco Antonio Cortés Guardado, también se sabe que otro de sus hijos, de nombre Pavel Cortés, es el Director de Contenidos y Programador de los Premios Maguey –galardón que se otorga a películas con temática lésbico-gay—y que forman parte del Festival Internacional de Cine de Guadalajara y que se otorgan en este marco.

EL HIJO DEL MAGUEY

Todos sabemos que el Festival de Cine es organizado por la Universidad de Guadalajara y que Pavel Cortés fue aquél muchacho que exhibió parte del largometraje “Théo et Hugo dans le même bateau” (Ganadora del Premio Maguey 2016) en la plaza “Lázaro Cárdenas” de Puerto Vallarta, filme que tuvo que ser censurado por el Ayuntamiento porque contenía escenas de sexo explícito y violaba el artículo 40 del Reglamento de Policía y Buen Gobierno.

A Pavel Cortés no le importó exhibir una cinta con material pornográfico en una plaza pública, a una hora en la que todavía hay circulando familias con menores de edad. De hecho, pegó el grito en el cielo por la censura, al grado de que la nota alcanzó niveles internacionales.

Pues bien, este tipo de personas –a las que no les importa en lo más mínimo Vallarta—son las que van a manejar el CUC por tres años más, y no hay nadie que ponga alguna objeción, incluso en la mayoría de los medios de comunicación, la Universidad es tema tabú si se trata de criticar, señalar, investigar, denunciar, escribir, etc.

No entendemos cómo los propios periodistas de la Universidad toleren sinvergüenzadas sin decir nada.

En todo este escenario que les hemos planteado, debemos reconocer que, al menos, alguien tomó la sabia decisión de quitar de la Secretaría Administrativa a la llamada doctora Gloria Angélica Hernández Obledo, esa señora intolerante que entrevistamos hace poco más de un mes y que frente a la grabadora afirmó que a ella no le gustaba Puerto Vallarta. Le preguntamos por qué, si no le agradaba la ciudad, compró una casa de varios millones de pesos en el exclusivo fraccionamiento Marina Vallarta. El silencio fue su respuesta.

En el lugar de Gloria Angélica ahora aparece una tal Judith Araceli Saldate Márquez. Esperemos que esté a la altura y no se convierta en la caja chica de Cortés Guardado y transparente todos los contratos y recursos que se gastan en obras y servicios.

Por lo demás, no podemos esperar mucho, Marco Antonio Cortés ya prepara sus recámaras para echarse a dormir y a aventarse otros tres años sabáticos.

¡En hora buena!

martes, 3 de mayo de 2016

FISCALÍA DE JALISCO INVADE ESFERAS MUNICIPALES, AL ENVIAR EXHORTO A AYUNTAMIENTO DE PV PARA CANCELAR CONCIERTO DE GERARDO ORTIZ




Por Jorge Olmos Contreras

Definitivamente algo anda mal en la Fiscalía General de Jalisco, a cargo del licenciado Eduardo Almaguer Ramírez, ya que en un claro afán de querer poner todo tipo de obstáculos al cantante grupero Gerardo Ortiz, no le importó invadir esferas municipales al enviar un exhorto al Ayuntamiento de Puerto Vallarta, para pedirle que, conforme a sus atribuciones (las del gobierno municipal), cancele la participación del polémico artista en el concierto del próximo sábado 07 de mayo.

De entrada, la Fiscalía de Jalisco no tiene facultades para emitir un exhorto de esta naturaleza, porque se trata de una clara intromisión en asuntos propios del Ayuntamiento de Puerto Vallarta. 

 Y no sólo representa una intromisión en la vida del municipio, sino que también es un intento de violación de la autonomía municipal, ya que el exhorto del fiscal Almaguer provocó que el gobierno local tomara la decisión de, efectivamente, cancelar la presentación de Gerardo Ortiz en el baile de la explanada “Villaseñor”.

El Ayuntamiento no puede coartar el derecho de trabajar a ninguna persona, ni tampoco se puede someter a un exhorto que no tiene nada de jurídico --puesto que no es un juez el que lo está ejecutando—y que proviene del poder ejecutivo, un poder que está entrometiéndose en asuntos que son facultad exclusiva de los municipios.

Al impedirle trabajar lícitamente al cantante Gerardo Ortiz, le están violando una de las garantías constitucionales consagradas en nuestra Carta Magna, pero eso tampoco le ha importado a la Fiscalía de Jalisco, que, de paso, se está llevando entre las patas al gobierno municipal, que sería el más afectado, si los abogados de los empresarios promotores del concierto deciden demandar por no cumplir con los permisos y licencias que ya se habían extendido para el baile.

Más aún, si algunas –que podrían ser decenas, cientos o miles—de las personas que ya compraron el boleto de entrada para ver cantar a Gerardo Ortiz, deciden denunciar por fraude a los organizadores del evento, pues les van a dar gato por liebre al suspender la presentación del cantante, las cosas se pueden poner feas y complicadas.

La Fiscalía es la que menos pierde con su escrito de petición, ya que le está pasando la papa caliente al Ayuntamiento de Puerto Vallarta, cuyos altos funcionarios podrían haberse asesorado bien, antes de emitir una declaración y “acatar” el “exhorto” para cancelar el concierto del señor Ortiz.

Después de todo, si surgen problemas el día del baile y se suscitan desmanes de parte de algunas personas –que no estén debidamente informadas—que esperen la salida del cantante, será responsabilidad del exhorto del fiscal, al obligar al Ayuntamiento a cancelar el concierto; con la diferencia, que la bomba del desorden nos podría explotar aquí, en Puerto Vallarta, y no allá, en las cómodas oficinas de Almaguer Ramírez.

Ahora bien, en su oficio FGE/854/2016, Eduardo Almaguer afirma que el exhorto obedece “a que la Fiscalía lleva a cabo dos investigaciones relacionadas con la participación de patrullas y policías del municipio de Zapopan, en el video “Fuiste Mía”, del referido cantante, así como por la creación y exhibición de imágenes que muestran violencia hacia las mujeres y que hacen alusión al feminicidio y homicidio y que pudieran (sic) constituir una apología del delito”.

Asimismo, señala que “siendo de conocimiento público que varios de los temas que interpreta Gerardo Ortiz en sus presentaciones, hacen una exaltación pública de personas ligadas con miembros de la delincuencia organizada”.

Y remata: “Teniendo el temor fundado que pueda realizarse alguna conducta que pudiera atentar contra la seguridad de la sociedad que protegemos y por ello resulta importante reiterarle la solicitud planteada en líneas anteriores”.

El Fiscal no aporta pruebas fehacientes de que ya se haya condenado al cantante grupero por hacer una apología del delito con su video, o por hacer exaltación pública de personas ligadas a la delincuencia organizada, es decir, la Fiscalía no ha hecho su trabajo, y al no poder llevar todavía ante un juez a Gerardo Ortiz, sólo se limita a decir que tiene dos investigaciones y los famosos “pudiera”.

Luego entonces, al no tener una sentencia en su contra, el señor Ortiz es muy libre de presentarse a cualquier concierto en donde lo contraten.

Los argumentos del fiscal, al decir que tiene temor fundado de que pudiera presentarse alguna conducta que pudiera (otra vez el pudiera) atentar contra la seguridad de la sociedad, y que por ello le pide al Ayuntamiento cancelar la presencia de Gerardo Ortiz en el baile del sábado, son muy livianos y jurídicamente pobres.

Quizá se le olvida al fiscal la presunción de inocencia de toda persona indiciada o imputada como se le dice ahora. Al cantante ya lo están juzgando y condenando a la vez, y de paso, están afectando a cientos de personas que ya habían comprado su boleto para el baile del sábado, y también originándole un problema al Ayuntamiento.

Almaguer sustenta su oficio en el artículo 1, 13 y 15, fracciones VI, II y III respectivamente, de la Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado, que a la letra dicen:

“Desarrollar las políticas de prevención social del delito, de seguridad pública, de procuración de justicia, de reinserción social y de protección civil a cargo del poder ejecutivo”

“Dictar las medidas adecuadas para combatir y erradicar la violencia contra la mujer y los menores, desarrollando para tal efecto mecanismos institucionales”

“Implementar acciones tendientes a prevenir el comportamiento criminal”.

Sin embargo, en ningún apartado del oficio Almaguer sustenta el porqué de un exhorto de este tipo a un municipio, en dónde está la facultad de la fiscalía para hacerlo; ni mucho menos en qué punto está la obligatoriedad del Ayuntamiento para cancelar un concierto ante una solicitud del fiscal.

Y es que, bajo esta lógica, el fiscal no sólo debería exhortar al Ayuntamiento de Puerto Vallarta, sino también a otros municipios para que no permitan conciertos, música norteña, narco corridos, palenques, centros de consumo donde se transmiten videos musicales que hacen apología del delito y exaltan a personajes de la delincuencia organizada.

Es más, ya siendo muy moralistas, deberíamos incluso pedirle que exhorte a la empresa Televisa para que no transmita programas hasta como el de “La Rosa de Guadalupe”, ya que en algunos capítulos se hace apología de delitos, hay violencia, tema de narcotráfico, consumo de drogas etc., en horario vespertino.

O pedirle que exhorte a todas las televisoras que transmiten las películas de los hermanos Almada, a que ya no lo hagan; o a Netflix que retire las series de Pablo Escobar, etc.

Pero bueno, ante las medidas ya tomadas, no entendemos cómo el van a hacer los empresarios organizadores del concierto para devolver el dinero a aquellos que no van a estar contentos con el puro baile y que querían ver cantar a Gerardo Ortiz.

¿O no me diga usted que la Fiscalía va a devolver las entradas? Máxime cuando de última hora se informa que ya se canceló hasta el baile.

lunes, 25 de abril de 2016

LA ESTIRPE DEL RECTOR DEL CUC, MARCO ANTONIO CORTÉS GUARDADO; SU HERMANO ARTURO Y LA HISTORIA DE UN INFANTICIDIO…


Por Jorge Olmos Contreras

En los años setenta, el joven Arturo Cortés Guardado, hermano del actual rector del Centro Universitario de la Costa (CUC) –próximo a reelegirse-, Marco Antonio Cortés Guardado, se involucró en el asesinato del niño Gerardo Antonio Rodríguez Gutiérrez, en un caso que indignó a la sociedad tapatía en los años setenta, porque además del horrendo crimen, el cadáver del menor nunca fue encontrado y corrieron muchos rumores en el sentido de que los amigos de Fernando Villegard Cañedo –el autor material del infanticidio—había cometido algo más con el pequeño.

Los hechos ocurrieron el 10 de julio de 1972 en la conocida colonia Americana de Guadalajara, sobre una casa de la calle Pedro Moreno, donde cuatro individuos, Fernando Villegard Cañedo, Emilio Bretón Cuesta, Arturo Cortés Guardado y Jesús Cuauhtémoc Herrera Valle, se vieron envueltos en uno de los crímenes más escandalosos que recuerden los tapatíos en ese entonces.

De acuerdo con una investigación en las hemerotecas de la época, se pudo confirmar que, efectivamente, el hermano del actual rector del CUC, fue cómplice del asesino confeso del niño Gerardo Antonio, es decir, de Fernando Villegard Cañedo.

Según las notas periodísticas del 25 de febrero de 1973 del diario El Informador, Fernando Villegard resultó ser un asesino frío y calculador y sus cómplices relataron cómo fue que mató al niño y después lo arrojó a una presa.

HE AQUÍ LA HISTORIA:

 

“Fernando Villegard Cañedo, es un asesino cruel y despiadado. Mató con sus propias manos y a golpes en la cabecita con un barrote de fierro a su pequeña víctima, el niño Gerardo Antonio Rodríguez Gutiérrez, la misma noche en que lo raptó de la casa de su abuelita y luego personalmente depositó su cuerpo en un saco de yute y lo hundió en las turbias aguas de la presa de San Juanito, en donde ahora están siendo buscados sus restos afanosamente por brigadas del Cuerpo de Bomberos y otros elementos.

La revelación del bestial crimen fue hecha al jefe del Servicio Secreto, Carlos Aceves Fernández y sus investigadores, por tres individuos que presenciaron aquella patética escena desarrollada en pleno campo, un lugar apartado de la orilla mencionada. Las autoridades policíacas consideran que fueron cómplices de Villegard Cañedo, aunque todos coinciden en que solamente uno de ellos ayudó a éste a meter en el costal el cuerpecito inerte de la criatura tan vilmente sacrificada y que lo hizo presionado por el temor a las amenazas del asesino.

El impresionante crimen del niño Gerardo Antonio, elucubrado por la tenebrosa mente de Villegard Cañedo, fue delatado con toda clase de detalles por el agente de ventas Emilio Bretón Cuesta, Arturo Cortés Guardado y el estudiante de ingeniería mecánica, Jesús Cuauhtémoc Herrera Valle, que fueron quienes lo acompañaron hasta el lugar en donde Villegard Cañedo consumó su vil crimen.

Los tres individuos mencionados fueron detenidos por agentes del Servicio Secreto después de realizar una tenaz investigación que, aclarará sin lugar a dudas, la culpabilidad de Villegard Cañedo en la desaparición del niño Gerardo Antonio Rodríguez Gutiérrez, ocurrida la noche del 10 de julio de año próximo pasado (1972), durante una reunión social que se verificaba en la casa de la abuelita del niño, en la calle Pedro Moreno, a la cual el peligroso individuo había asistido, seguramente, con la intención deliberada de aprovechar aquella oportunidad para llevarse al niño y sacrificarlo como lo hizo.

LA FRIALDAD

Emilio Bretón Cuesta, individuo con antecedentes criminales también y fichado por la Policía de Puebla; Arturo Cortés Guardado, un vago marihuano sostenido por su familia y Jesús Cuauhtémoc Herrera Valle, coincidieron en sus puntos en las declaraciones que rindieron, no solamente señalando a Villegard Cañedo como el asesino del niño Antonio Gerardo, sino delatando paso por paso lo que aquella trágica noche sucedió.

Afirmaron que todos ellos se conocieron cuando se hospedaban en la casa de asistencia ubicada en la calle Pedro Moreno No.1336 propiedad de la señora Teresa Guardado viuda de Cortés, madre de Arturo y con excepción de éste último, los demás siguieron viviendo después, también juntos en la casa de huéspedes propiedad de la mamá de Luís Fernando Villegard Cañedo en la calle Mexicaltzingo No. 1979.

Ante sus amigos, según afirmación de estos, el asesino del niño Rodríguez Gutiérrez, se ostentaba como doctor del Seguro Social y maestro universitario. De él, Emilio Bretón Cuesta dijo, cuando declaraba “…A Fernando nunca lo traté en igual forma que a los otros dos (Arturo y Jesús Cuauhtémoc) puesto que yo lo veía como un tipo alevoso y hasta cierto punto perverso”.

Aquella noche del 10 de julio pasado, Arturo Cortés Guardado, quien andaba bajo los efectos de la mariguana que había fumado y Emilio Bretón Cuesta, asistieron a un festival que se celebró en un colegio para festejar la iniciación de los Cursos de Verano y dar la bienvenida a los estudiantes extranjeros que a dichos cursos asistirían. Habían acompañado a la señora Cortés Viuda de Guardado y al resto de sus familiares. Pero los amigos, Emilio y Arturo, dejaron la fiesta antes de que terminara porque éste último tenía que hacer una llamada telefónica a Toledo, Ohio, Estados Unidos, con su novia.

LO PLANEO TODO

Después de haber sostenido la conferencia telefónica desde de su domicilio de la calle Pedro Moreno, Arturo llevó en su pequeño auto a Emilio a la casa de asistencia de la calle Mexicaltzingo, en cuya puerta se pusieron a platicar con José Cuauhtémoc Herrera Valle. Y antes de que se despidieran se hizo presente Fernando Villegard Cañedo, quien les hizo una invitación para que fueran a ver unas chamacas.

Los otros tres aceptaron y abordaron el automóvil de Villegard Cañedo, el mismo en que la policía descubrió manchas de sangre en la cajuela de equipaje, un Dodge Coronet de color azul con capacete blanco, en el cual enfilaron hasta llegar a un supermercado que se localiza en la calle Robles Gil entre Morelos y Pedro Moreno. Allí Luís Fernando hizo bajar del auto a sus amigos, diciéndoles que iba a llevar un ramo de flores “a una chamaca” y se ausentó él sólo en su coche.

(En este punto, la policía establece la coincidencia de que Villegard Cañedo se presentó en la casa de la abuelita del niño Gerardo Antonio, llevando un ramo de flores para la señora que festejaba su onomástico).

Los tres detenidos dijeron que estuvieron esperando el regreso de Luís Fernando durante casi 20 minutos (mismo tiempo que permaneció en la casa de la calle Pedro Moreno antes de desaparecer con el niño) y cuando ya desesperados se disponían a regresar a la casa de huéspedes, se hizo presente Villegard Cañedo llevando en el auto, en el asiento delantero y junto a él “a un niño”. Los tres coincidieron en afirmar que aquél niño no parecía ir por la fuerza, incluso lo vieron que cariñosamente recargaba su cabeza en el hombro de Villegard Cañedo. Como explicación, les dijo que era su hijo. Y a continuación les indicó que iban a un rancho suyo para ver unos caballos y así Villegard Cañedo enfiló el auto por la carretera a Nogales.

Dicen los tres detenidos que caminaron por carretera asfaltada por espacio de 45 minutos. Después, tomaron por una brecha y, finalmente, dejaron ese camino y doblando a la derecha hasta llegar a unos diez o 15 metros de distancia del filo del agua de una presa, la cual han identificado ahora como la presa de San Juanito.

LOS COMPLICES

Allí, cruel asesino, detuvo la marcha y pidió a sus amigos que bajaran del automóvil, porque “quería hablar con su hijo”. Emilio, Arturo y Jesús Cuauhtémoc, descendieron y se retiraron a 50 o 60 metros del automóvil. Ninguno de ellos pudo darse cabal cuenta de lo que sucedía en el interior del vehículo, pero escucharon ruidos y uno de ellos afirma haber oído también un grito del niño.

A poco, vieron descender a Villegard Cañedo llevando el niño en brazos. Se dirigió con él hacía la parte posterior del coche, depositó el cuerpo de Gerardo Antonio sobre el suelo y luego abrió la cajuela del auto dentro de la cual colocó el cuerpo del niño, luego de levantarlo del suelo. Luego, aquella bestia humana empuñó una llave de tuercas de las llamadas “L” de las que se utilizan para mover los birlos de las ruedas de los automóviles y con aquél fierro descargó por lo menos tres golpes furiosos en la cabecita del niño.

Emilio Bretón Cuesta, según afirma, fue el único que se atrevió a preguntarle por qué hacía aquello y la respuesta del asesino fue: “Es mi hijo y yo podía disponer de su vida cuando quisiera”.

Luego, como tratando de encontrar una disculpa a su crimen, agregó:

“Estaba enfermo de una vértebra y cuando le di una cachetada se murió”, y concluyó: “no me arrepiento, pues es hijo del pecado”, refiriéndose a continuación a sus amigos, que había sido engañado por su esposa.

Luego, el torvo asesino extrajo de la misma cajuela porta-bultos del auto, un saco de yute y empezó a meter en él el cuerpo del niño. No pudo hacerlo solo y pidió a Arturo Cortés Guardado que lo ayudara y así lo hizo éste. Cuando estuvo dentro el cuerpo de la pequeña víctima, ató la boca del saco con una gruesa cuerda y lo llevó hasta la orilla de la presa.

Sin prisa, como si todo lo hubiese tenido calculado, regresó al automóvil y de la misma cajuela posterior, extrajo dos cilindros de gas, un visor y un par de aletas. Se despojó de parte de la ropa que vestía, dejándose el pantalón.  Se colocó aquellos aditamentos y decidido se dirigió hacía el agua a la cual entró después de haberse colocado las aletas en los pies.

Arrastrando el costal con el cadáver del niño, fue penetrando lentamente a las turbias aguas de la presa hasta hundirse.

EN LA PRESA

Sus acompañantes afirman que permaneció bajo el agua casi 20 minutos, al cabo de los cuales reapareció. Se despojó de los utensilios de buzo, se cambió de ropa por otra que ya llevaba ex profeso en su coche y el pantalón mojado lo dejó tirado en el mismo lugar. Dicha prenda fue encontrada allí, muy deteriorada, por cierto, por los agentes del servicio secreto encargados de la investigación, cuando llevando a los tres detenidos, acudieron al escenario del cruel y despiadado crimen.

Antes de emprender el regreso a la ciudad, Luís Fernando Villegard Cañedo amenazó a sus tres amigos con matarlos o matar a cualquiera de sus familiares, si decían media palabra de lo que habían visto lo cual, agregó, “de ninguna manera les importaba”.

Al llegar a la ciudad, Emilio y Jesús Cuauhtémoc descendieron del auto manejado por Villegard Cañedo, en la esquina de la casa de huéspedes de la calle Mexicaltzingo y Arturo asegura lo mismo. Aquellos entraron a su cuarto y hasta que se vieron solos comentaron lo sucedido reprochando la acción de su amigo. Arturo abordó su pequeño auto que había dejado frente a la misma casa y se retiró a la suya de la calle Pedro Moreno.

A la mañana siguiente, a las 7:00 horas, Luís Fernando irrumpió violentamente en el cuarto de Emilio y Jesús Cuauhtémoc reclamándoles un reloj despertador que, según dijo, había desaparecido de su cuarto. Pero Emilio le respondió con energía invitándolo a que saliera de su cuarto. Desde ese momento, afirman ambos, no lo volvieron a ver más.

Emilio Bretón cuesta afirmó también a los investigadores del Servicio Secreto, la forma en que Luís Fernando Villegard C. llevó a cabo el secuestro de su ex esposa la Dra. Gloria Pérez y la participación que se vio obligado a tener el dominio que sobre él ejercía Villegard, relatando todos los incidentes de ese otro hecho delictuoso cometido por el peligroso criminal, quien no obstante el tiempo transcurrido desde entonces, nunca ha hecho confesión de su crimen el cual venturosamente pudo ser esclarecido sin lugar a dudas, cuando el asesino estaba a punto de que su juez resolviera su caso sin tener en sus manos pruebas fehacientes, sino solamente circunstanciales. Pero ahora existen tres testimonios coincidentes en todos sus puntos entre sí y también con las pruebas que obran en el grueso expediente del proceso en su contra.

No en balde, el juez primero de distrito en Jalisco, le negó el amparo que le solicitó contra el auto de su formal prisión en tanto que ahora cobra mayor fuerza y veracidad el dictamen psiquiátrico rendido por tres facultativos que lo señalaron como un individuo con “personalidad antisocial y peligrosa”.

Empero, lo que los investigadores policíacos no han puesto todavía en claro, es cuál de los tres detenidos intentó lucrar con el crimen haciendo llamadas telefónicas a los padres del pequeño Antonio Gerardo, señor ingeniero Antonio Rodríguez y señora Gabriela Gutiérrez de Rodríguez, pidiendo elevada gratificación por informar de la suerte corrida por el niño.

Para los infortunados padres de Gerardo Antonio, ha concluido dolorosamente el periodo de duda. Definitivamente no lo volverán a ver, pero su angustia se ha prolongado en espera de que sus restos puedan ser rescatados de las aguas de la presa de San Juanito, plagadas de lirio y barro.


 

miércoles, 20 de abril de 2016

LUIS ÁNGEL CANTÚ, EL PORFIRIO DÍAZ DEL FIDEICOMISO DE TURISMO, LLEVA 22 AÑOS EN EL COMITÉ TÉCNICO Y METE LAS MANOS A MÁS DE 90 MILLONES DE PESOS




Por Jorge Olmos Contreras

En el sector empresarial de Puerto Vallarta ya se le conoce como “El Porfirio Díaz” del Fideicomiso de Turismo, debido a que tiene ya 22 años ostentando el cargo de secretario del Comité Técnico, sin que nadie se haya atrevido a pedirle su renuncia, entre otras cosas, porque es el que mete las manos en todas las decisiones que tienen que ver con el destino que se le da a los recursos que se generan por el Impuesto de Hospedaje y que este año se estima alcanzaran la friolera cantidad de 90 millones de pesos.

 
La historia se remonta hasta el año de 1996, cuando el entonces presidente Municipal, el panista Fernando González Corona, firmara el contrato de Fideicomiso de Turismo de Puerto Vallarta para dar paso a la constitución del organismo de promoción turística de la ciudad, pionero en el país, por el equilibrio de participación entre la iniciativa privada y el gobierno, gobernado de forma colegiada por un Comité Técnico, que toma las decisiones sobre el uso de los recursos públicos provenientes del impuesto sobre hospedaje. En aquél entonces, Fernando González cubrió los intereses de sus negocios de Tiempo Compartido (Timeshare) y para ello designó a una persona de todas sus confianzas, a su achichincle, Luis Ángel Cantú Treviño, como secretario del Comité Técnico, en representación de la llamada Asociación de Desarrolladores y Promotores Turísticos (Adeprotur) y un representante de la Asociación de Hoteles como presidente del mismo.

Pues bien, en este año 2016, Luis Ángel Cantú está cumpliendo 22 años de cuidar los intereses de su patrón en el Fideicomiso de Turismo, un organismo que se ha caracterizado por su opacidad y para muestra, habría que señalar, que aún cuando la ley los obliga a transparentar el uso de sus recursos y publicarlos en el portal de transparencia de internet, este periodista, ha hecho una exhaustiva investigación y no ha podido lograr localizar el portal de este organismo que en el 2015, logró recaudar mas de 80 millones de pesos y que para el 2016, se pronostica, una cantidad superior a los 90 millones, suma nada despreciable para hacer negocios jugosos al amparo del responsable de firmar todos los documentos de este organismo público, es decir, por el Cantú Treviño.

TODO PASA POR SUS MANOS

Y es que por él pasan licitaciones, adjudicaciones, contratos y hasta cambios de divisa –incluso él mismo se encarga de elegir la Casa de Cambio que hará la conversión de la moneda, de los millones de pesos, que deben convertirse a dólares para el pago de los proveedores en el extranjero--; sólo imaginemos que, si al año se cambian tres millones de dólares, con un centavo de dólar de comisión, al año suma la nada despreciable cantidad de 510 mil pesos, aunque el porcentaje puede variar… Y también los favores que se crean con este compromiso.

Hábil para tejer redes, Luis Ángel Cantú, ha hecho bloque de poder al interior del órgano de gobierno con personajes como Carlos Gerard, Oscar Pérez (ex director de turismo y ex secretario del Mochilas), y Teresita Marmolejo, esta ultima, famosa por el tráfico de influencias que utiliza para favorecer a sus empresas y las de sus amigos, de tal forma que se ponen de acuerdo y sin importar la calidad de las personas físicas y morales a las que asignan contratos, se reparten el botín, utilizando el precepto “todos ganan”.

Luis Ángel Cantú es conocido al interior del Fideicomiso, no sólo como “El Porfirio Díaz”, sino también como “El cáncer””, una enfermedad maligna, complicada de erradicar, agresiva, dañina y difícil de tratar.

Todas estas características describen a este personaje, famoso por salirse con la suya, por patear la silla cuando las decisiones no le favorecen, muy elocuente en su rostro cuando muestra su enojo, especialista en entrampar y habilidoso para sacar acuerdos; su misión es cuidar los negocios de su patrón, Fernando González Corona, pero ha aprendido tanto en 22 años, que no le fue nada difícil aprender a llevar agua a su molino. Nadie conoce mas de las entrañas de este organismo que el mismo Cantú. Controla el fideicomiso a su antojo, los contadores, abogados y directivos, todos le responden a él, son inamovibles, pues ellos conocen todo el pasado histórico de este personaje. De hecho, se asegura que para mantener su fidelidad --a espaldas del Consejo Técnico por supuesto--, ha dispuesto de un bono de productividad semestral para ellos por el orden de los 40 mil pesos; de esta forma, controla a su antojo todas las áreas del Fidetur.

PIDEN MODIFICAR EL REGLAMENTO 


Al interior del organismo, están hartos de él, inclusive hay consejeros que no están de acuerdo en que la Adeprotur tenga 22 años gobernando el Fidetur, por lo tanto, han propuesto modificar el reglamento para poner una vigencia a los miembros consejeros, pero sin mucho éxito.

En una ocasión se propuso limitar a cinco años la participación e inhabilitar otros cinco para poder regresar. Hay una corriente al interior que piensa que se requiere de una oxigenación, que se necesita gente capaz para colaborar con el destino, sin embargo, los intentos han sido en vano, ya que cuando llega una propuesta fresca e innovadora al Comité, inmediatamente es sacada de la orden del día por parte de Cantú Treviño, quien, al ostentar el puesto de secretario, inmediatamente las veta, por considerar que vulnera sus pretensiones de seguir controlando el jugoso presupuesto, es decir, las ve como una amenaza a los interés suyos y los de su patrón.

En esta historia de 22 años, hemos conocido un Fideicomiso que brilla por sus escándalos mediáticos, ya que Director que llega y no se cuadra con Luis Ángel Cantú, es despedido de inmediato. Aún recordamos la despedida del ex director Rolando Miravete, quien se encontraba de gira por Sudamérica y se enteró que estaba dado de baja a través de los medios de comunicación.

De nadie era desconocida su mala relación con Cantú, ya que Miravete empezó a hurgar en los abusos de Luis Ángel, por lo tanto, éste hizo hasta lo imposible por despedirlo, y finalmente lo logró.

EL DICTADOR


Es una especie de dictador dentro del Fideicomiso, nadie tiene autorizado proporcionar información sin considerarlo. Otro ex director de turismo, Salvador Peña, es su informante y le cubre las espaldas; tiene la instrucción de que ningún documento se envía o recibe, sin tener su conocimiento, por tal motivo, Salvador pasa tres días de la semana en la oficina de Adeprotur.

Pero Salvador Peña prefiere guardar silencio, no quiere meterse en problemas, menos cuando está al filo de su jubilación y no le conviene contrapuntear a la “máxima autoridad”.

Como pueden ver, esa oficina, tiene una mandamás, que ningún presidente ha podido contrarrestar.

“El cáncer” es el primer responsable de que el organismo mencionado tenga una pésima imagen con la comunidad, pues en 22 años ha controlado en lo oscurito todas las decisiones que ahí se toman, y con la justificación de que a Vallarta le va bien, maquilla cifras como las del Aeropuerto. Por ejemplo, pregonan que hubo un incremento de 700 mil nuevos pasajeros, pero en realidad, se trata de trafico de pasajeros, esto implica que son llegadas y salidas, por tanto, no es un aumento como tal, se trata de la mitad de lo que presumen. El tiempo compartido es la prioridad, esa es su misión y a sus patrones debe lealtad.

¿CUÁNTOS AÑOS MÁS?


Por ello, muchos se preguntan cuántos años mas durará Cantú, por que parece que después de mas de 20 años, tiene toda la intención de seguir haciendo de las suyas y seguir manipulando los mas de 90 millones de presupuesto que este año se recaudarán. De hecho, no son pocos los hoteleros que cuestionan, el por qué el poder recae sobre la Adeprotur, pese a que históricamente, de acuerdo a los estudios de mercado, el acoso de los vendedores de tiempo compartido es una de las dos cosas que más repudian de nuestro destino; entonces es incomprensible, que un sector que no aporta al 3% de la tarifa sobre hospedaje, sea responsable de todas las decisiones que afectan o benefician a la ciudad en materia de turismo. La respuesta es simple, se trata de cuidar el negocio y nada mas.

Esta es la primera parte de una investigación que inicia hoy y que aún tiene mucho tema de donde cortar.

lunes, 18 de abril de 2016

RODOLFO GONZÁLEZ MACÍAS, OTRO POLÍTICO GOLONDRINO QUE FUE IMPUESTO POR EL ENTONCES GOBERNADOR GUILLERMO COSÍO VIDAURRI, MURIÓ AYER EN LA CIUDAD DE MÉXICO


Por Jorge Olmos Contreras

Contra los que muchos puedan pensar, Rodolfo González Macías no fue un buen presidente municipal de Puerto Vallarta, ni si quiera se le acercó al calificativo de “pasable”. Por el contrario, fue otro político golondrino –uno más, de esos que llegan cada cierta temporada-- que arribó a la ciudad en busca de poder y riqueza, impulsado por el entonces gobernador priista, Guillermo Cosío Vidaurri, quien no tuvo empacho en hacerlo Director del Seapal, primero, e imponerlo como candidato del PRI años más tarde, pese a que fue rechazado por el Consejo Político de ese partido en 1991.

Todavía recordamos aquella álgida reunión del Consejo Político del PRI en un pequeño salón del hotel Oro Verde (Antes El Delfín y ahora San Marino) en donde se veía sumamente preocupado al periodista Luis Alberto Alcaraz –quien a la postre sería su Director de Comunicación Social— porque en el ambiente había un rechazo generalizado hacía González Macías. Al final, el miedo se convirtió en pánico, ya que Rodolfo fue objetado por dicho Consejo, quien no lo eligió como candidato para las elecciones de la época.

De hecho, el Consejo Político se inclinó por El Cheto Baumgarten, (ya desaparecido), pero éste, al ser compadre del gobernador Guillermo Cosío, se hizo a un lado.

Los priistas estaban muy molestos, y tanto Chema Ibarría (que también ya falleció) como Yerena dijeron que tomarían las calles para protestar por el “dedazo”, cosa que no sucedió, de ahí Rodolfo los bautizó como vallartitas putitos”, es decir, les faltaba al respeto, le faltaba también al respeto a Puerto Vallarta, y se burlaba de ellos por no atreverse a salir a la calle como lo habían advertido.

LA MANO DE COSÍO

Rodolfo sabía que la decisión se tomaría (como siempre) en Guadalajara, por lo que viajó rápidamente a la capital jalisciense para quejarse amargamente de los “vallartitas” y en menos de 48 horas regresó con la candidatura en la mano.

Todos sabíamos que el gobernador había intervenido y lo impuso contra viento y marea, incluso en contra de la recomendación del entonces secretario nacional de Desarrollo Social, Luis Donaldo Colosio.

Y es que, en el inter de las negociaciones, trascendió que hubo una reunión secreta entre Luis Donaldo Colosio, el líder nacional de la CTM, Fidel Velázquez Sánchez y Rafael Yerena, por un lado, y Cosío Vidaurri y González Macías en el otro lado de la mesa.

La CTM nacional ya había consensado con Luis Donaldo Colosio para que el candidato fuera Rafael Yerena y no Rodolfo González Macías.

EL CAPRICHO DEL GOBERNADOR

Colosio llevaba la encomienda de no permitir el “dedazo” del gobernador, de que se respetara la decisión del Consejo Político local, pero don Guillermo Cosío se puso intransigente y de un manotazo dijo que, si González Macías no era el candidato, el gobierno del Estado no le metería ni un cinco a Puerto Vallarta. Dicen los enterados, que Colosio se paró y amablemente le comentó a Cosío: “No es para tanto señor gobernador, está bien, va su candidato”.

En otras palabras, Colosio fue más político y no quiso generar un conflicto que se habría prolongado tres años, en caso de que Rafael Yerena hubiera sido el candidato del PRI. Don Fidel Velázquez y el mismo Colosio, salieron de la reunión con caras largas, ya no se diga Yerena, quien apechugó el “dedazo” del gobernador y se regresó a Vallarta para preparar su ingreso a la planilla de Rodolfo.

González Macías fue muy listo, primero tomó la Dirección del Seapal y desde ahí construyó el trampolín ideal para lanzarse a la silla presidencial. Sin embargo, su paso por el organismo de agua se caracterizó por el dispendio y derroche de los recursos públicos y los negocios que se hicieron por conducto de los llamados “Bishops”, calificativo atribuido a Alfredo Bishop Montoya, quien después fue su Director de Seguridad Pública en el Ayuntamiento.

Uno de esos Bishops en especial, fue Sergio Silva Pantoja, el factotum de Rodolfo, el que disfrutaba de las mieles del poder con todo tipo de excesos, hasta se daba el lujo de hacer bacanales en una lujosa residencia de Conchas Chinas, en donde invitaban a secretarias y ejecutivas del Seapal, con no muy buenas intenciones.

LA DESGRACIA POLÍTICA

Una vez instalados en el Ayuntamiento, comenzaron a hacer todo tipo de negocios, desde la compra de autos nuevos para regidores –incluidos los de oposición, que eran puros del PAN—hasta la asignación de jugosos contratos de obra pública.

Y como todo alcalde, no podía dejar de caer en la tentación de endeudar al municipio, toda vez que se pidió una gran cantidad de dinero vía créditos para realizar obras que dejaran huella a costa de grandes pasivos, como el llamado “par vial” de la calle 31 de octubre que baja hasta el libramiento carretero y que hoy luce algo deteriorado; así como el empedrado ahogado en cemento de varias calles del centro y de colonias como El Caloso y El Remance.

Rodolfo no disfrutó del todo su mandato como alcalde, ya que en esas fechas sucedieron las explosiones del drenaje en Guadalajara y su padrino mayor, el gobernador Cosío Vidaurri, cayó en desgracia política y fue destituido por órdenes del entonces presidente (de no muy gratos recuerdos) Carlos Salinas de Gortari.

Cosas de la política, dicen que Salinas le pidió a Luis Donaldo Colosio que le llamara a Cosío para darle la noticia de que tenía que renunciar como jefe del ejecutivo estatal. Y Así fue, Colosio debió haber disfrutado el momento.

EL DIPUTADO FEDERAL

Mientras, en Vallarta el gobernador interino, Carlos Rivera Aceves, nombraría en todos los eventos como su representante al arquitecto Eduardo Lares, acérrimo enemigo político de Rodolfo González Macías, y desdeñaría casi siempre al alcalde.

Pero gracias a las relaciones de su padre, don Rodolfo González Guevara, Rodolfo dejó la presidencia municipal antes de tiempo para convertirse en candidato a diputado federal por el PRI y después ocupar una curul en San Lázaro; le ganó en ese entonces al empresario Fernando González Corona, quien ya incursionaba en política.

En la siguiente elección, la de 1995, el PRI tuvo el desatino de nombrar como candidato a Sergio Arat Sánchez Cervantes, un hombre gris, con poca proyección, y si a esto le sumamos el hartazgo de la gente por la desastrosa administración de Rodolfo (que fue concluida por Rafael Yerena como alcalde interino), el voto se volcó a favor del nuevo candidato del PAN, Fernando González Corona.

EL RIDICULO EN EL PRD

Rodolfo después regresaría a Vallarta –siempre regresan, pero no lo que se llevaron—para tratar de organizar a un grupo de mujeres en donde destacaba la ex directora de turismo municipal, Yolanda Franco Gómez, para volver a ser candidato a la alcaldía, pero esta vez por el PRD y el resultado fue más que desastroso, ya que obtuvo una votación tan ridícula, que no le alcanzó ni para ser regidor.

Después se ausentó de Vallarta, se fue a ocupar varios puestos en el Distrito Federal y finalmente la muerte lo sorprendió ayer domingo 17 de octubre en la Ciudad de México, según un reporte de nuestro amigo periodista, Antonio Retes, difundido en las redes sociales.

Descanse en paz Rodolfo González Macías.

Muchas veces la muerte limpia las malas acciones de algunos individuos, pero la historia sí tiene memoria y de ésta nadie se escapa